Economía y sociedad

Aliento y prudencia

Al interior de las industrias de la curtiduría y zapatera se realiza una evaluación del comportamiento del mercado luego de haber celebrado la edición 83 del Salón de la Piel y el Calzado (Sapica), pues tuvieron la oportunidad de palpar la confianza de compradores nacionales e internacionales.

La feria zapatera apenas y si conjuntó 50% (850) de los compradores nacionales habituales, lo cual, en el escenario que se vive por la pandemia de Covid-19 que paralizó prácticamente producción y ventas desde abril, resultó esperanzador; a decir del presidente del evento, Mauricio Battaglia, visión que se comparte también en el sector curtidor, donde han logrado ya elevar su producción a la mitad de lo que venían procesando antes de la contingencia sanitaria, 15 mil de 30 mil cueros diarios, pero sigue teniendo poca demanda de los zapateros.

Los curtidores, de acuerdo con su dirigente Ernesto Vega Guillot, han tenido la oportunidad de diversificar el destino de sus pieles, por lo que la reactivación previa de la industria automotriz y aeroespacial les permitió reactivarse antes que sus colegas zapateros.

Sin embargo, al escuchar los planteamientos, sigue percibiéndose cautela entre los industriales, pues, aunque comienzan a crecer los pedidos en el mercado nacional, llevará meses recuperar la comercialización del año pasado y estará sujeta también al desarrollo de la pandemia.

Cosa diferente es con el mercado internacional. Las exportaciones se desplomaron casi en 90% y en Sapica la presencia e interés de compradores extranjeros fue mucho menor a los nacionales. Como en otros sectores la pérdida de sincronización entre las cadenas de suministro y la desorganización del mercado, sin dejarse de soslayar el impacto negativo en las finanzas de miles de empresas y las quiebras, llevarán a una recuperación mucho más lenta de los mercados foráneos para los productores locales.

A la par, no debemos olvidar que hay una fuerte presión en la mayor parte de las empresas por sus compromisos con la banca, entidades de gobierno que emitieron apoyos y hasta proveedores a los que no se les ha liquidado adeudos. Muchas de ellas, pese a la reactivación, siguen bajo incertidumbre. En el sector curtidor ya desapareció 10% de su planta productiva.

Todos estos elementos ya están en el tamiz de análisis de los directivos de las cámaras de calzado y de curtiduría, así como en los organizadores de la feria Sapica, que han aprendido también de las virtudes de los mercados virtuales. La imposibilidad actual, que podría prolongarse varios meses más para atraer compradores extranjeros de manera presencial y en menor medida a los nacionales, hacen necesario apostar por mejorar este canal de comunicación por parte de los empresarios guanajuatenses.

Por ahora se anuncia que ya será permanente el uso de las herramientas de la virtualidad para su uso en las próximas ferias de Sapica, como seguramente también lo hará ANPIC. La experiencia que ofrezca la sofisticación de Hannover Messe a finales de mes, será también un aporte que podrá servir a los empresarios locales, que deben adaptarse a la nueva normalidad con celeridad.

Aviso de Ocasión

Si había duda de la poca difusión de recursos por parte de las autoridades locales para apoyar al sector productivo en estos siete meses de crisis sanitaria y económica, tenemos a la mano los datos que ha presentado Fondos Guanajuato, a cargo de Carlos Ramón Romo Ramsden, que anuncia la entrega, al momento de apenas mil 800 millones de pesos en créditos para las empresas locales.

En su momento se habló de la disposición de más de 3 mil millones de pesos de parte de los Fondos Guanajuato para que las empresas resistieran ante la Covid-19, pero como han dicho muchos empresarios, se pusieron tantos requisitos que era mejor quebrar. La Federación fue más flexible. Será interesante ver los efectos en 2021.