Cuando los extremos se tocan

La referencia de Edmar Ariel Lezama, coordinador del Programa Único de Especializaciones en Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sobre lo hecho por el gobierno de México en torno a la situación económica nacional por la pandemia, ofrece un retrato duro y demoledor, máxime que el comentario no puede calificarse proveniente de una instancia ‘neoliberal’ como le desagradan al residente del Palacio Nacional: “No diría que fue una estrategia diferente a la de los demás países porque ni siquiera hubo una estrategia económica como tal”, puntualizó.

Su dicho resulta oportuno en el momento en que se revisan los números para evaluar en algunas semanas más el año económico. El Fondo Monetario Internacional evalúa que la caída del producto Interno Bruto será mayor a -9.0%. Lo mejor del pronóstico, como en otros casos donde los ajustes ante lo observado están apuntando a un menor daño que el esperado hace un par de meses, de un terrorífico -12.0%, es que hay una suerte de esperanza de que la actividad económica del último trimestre del año del jalón para que el retroceso no llegue a los dos dígitos.

Pero… el daño será o ya es devastador para millones de mexicanos. Por ejemplo, este martes BBVA México presentó un estudio donde se indica que en un escenario de contracción económica de -7.0% al finalizar 2020, es decir, demasiado optimista para lo hasta ahora medido, 12 millones de personas habrán caído en la pobreza y 12.4 millones más de mexicanos a la pobreza extrema. Aquí nada vale eso de que se tiene domada la epidemia o que la economía va bien, como afirma por momentos el primer mandatario del país.

Es curioso, si usted tiene la oportunidad de ver La Corona, por Netflix, en su cuarta temporada, podrá tener una ventana a algo muy interesante, la forma de actuar y pensar de Margaret Hilda Thatcher, primera ministra británica, que gobernó el Reino Unido entre 1979 y 1990, la llamada Dama de Hierro, estrictamente monetarista, cuño neo liberal, que resulta tan parecida, por momentos y en algunos aspectos, a lo que se hace en México, con el adelgazamiento de la actividad pública (austeridad republicana, acá le llaman) y una plena insensibilidad a la realidad que viven las familias mexicanas por el cierre de empresas y desempleo… y la destrucción de la clase media. Fiel a su pensamiento, Thatcher no escuchaba el clamor de su pueblo. Primero era su idea de Estado.

Con seis trimestres consecutivos con contracción del Producto Interno Bruto, confrontados con su la variación porcentual real respecto a igual trimestre del año anterior (-1.1; -0.4; -0.7, en 2019; y -1.3; -18.7 y el último estimado por INEGI en -8.6%),  enfatizándose que durante los primeros nueve meses de 2020, el PIB oportuno se redujo -9.8% frente a igual periodo de 2019, con cifras desestacionalizadas, lo que vivirán para finales de este año miles de familias será durísimo. El discurso gubernamental se esfuerza en precisar que se han recuperado algunos empleos, consecuencia natural del retorno a las actividades productivas, pero sin contraste con lo perdido, con lo que no retornará porque desapareció, porque de ponerse frente a frente, veríamos el rostro descarnado de la nueva pobreza.