María Espino

Guanajuato.- De manera simbólica, ecologistas capitalinos cerraron con ramas de árboles y arbustos afectados, el camino que se abrió por la parte trasera del Congreso del Estado, pues aseguran que es clandestino; además, llevaron unos 30 árboles para plantarlos y comenzar a reforestar para reparar el daño ecológico.

Integrantes de diversos colectivos ecologistas como ‘Movimiento Colibríes de Guanajuato’, ‘Guardianes del Camino Antiguo de Marfil’ y ‘Guanajuato Despertó’, ‘Observatorio Ciudadano de Guanajuato‘, ‘Corrijamos el Rumbo’ se hicieron presentes en la zona.

Correo constató que al paso de las máquinas con las que abrieron el camino, derribaron y aplastaron huizaches, magueyes, garambullos, nopales, cardones, entre otras especies que permanecen tiradas a un costado del acceso.

Respecto a la afectación ecológica que es visible en el lugar, los ecologistas adelantaron que en próximos días volverán a plantar árboles y que, a manera de protesta, cerrarán el acceso con un cerco humano. Además, pedirán a las autoridades competentes que aclaren el tema y reparen el daño.

“Venimos a evaluar el daño en términos ambientales y también a analizar las posibilidades de regeneración, porque como ambientalistas no lo damos por perdido; estamos viendo quÉ especies pioneras pueden ser replantadas o pueden ayudar al sistema a recuperarse, esa es la idea de recuperar lo perdido”,

señaló María Esther Arteaga, ecologista y ex titular del IMPLAN

Reforestación y cierre de camino el próximo domingo

En representación de los ambientalistas, Arteaga invitó a la ciudadanía a sumarse y se presenten a la protesta que realizarán el próximo domingo a las 10:00 de la mañana, para que apoyen a plantar distintas especies que contribuyan a la reforestación y el cierre del camino. Si bien reconoce que quizás el área tiene dueño, destaca que se trata de un área de conservación ecológica y no se puede llevar a cabo ninguna obra si no se cuenta con los debidos permisos federales, estatales y municipales.

“Estamos pensando en una especie de clausura ciudadana y también demostrar que a través de la regeneración ambiental podemos invitar a los demás ciudadano a que se sumen (…) hacer una especie de convocatoria para formar un cerco simbólico que muestre la voluntad de la ciudadanía”,

Yann Wilfried, representante de Colibríes

Además, los ambientalistas negaron que se pueda cambiar el uso de suelo tan fácil como lo declaró el titular de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial, Juan Carlos Delgado Zárate, pues recordaron que el área está protegida por el Plan de Ordenamiento Territorial Municipal vigente del 2012. Asimismo, exhortaron al funcionario a sustentar su dicho con base en el marco jurídico, pues aseguran que en ningún punto de este documento encuentran que las zonas de conservación ecológica se puedan cambiar de suelo, ya sea para abrir caminos, fraccionar o para industria ligera.

Finalmente, consideraron que el daño ambiental es muy serio, y que el proceso empleado está fuera de norma, por lo que no pueden permitir que este tipo de acciones se realicen de manera irregular. Dijeron que de no hacer nada para revertir la afectación, estarían dando pauta para que lo mismo se replique en cerros como Los Picachos, La Bufa, etc.

“Cualquier ecosistema cuando se empieza a modificar trae consigo consecuencias, en el momento en que se empieza a impactar puede justificar después una urbanización; una zona de conservación ecológica es extremadamente poco compatible con otros usos y para obtener la posibilidad de cambiar el entono se requiere un cambio de uso de suelo”,

precisó Yann Wilfried.

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