Divisadero

Diego de pic-nic en la sierra…

Diego Sinhue.

Tenía tiempo sin que se le viera al gobernador en la Sierra Gorda, su último paseo fue con toda la familia en diciembre del 2018, entonces lo sahumaron a media plaza de Xichú y le armaron un show de falso indigenismo. Ahora las circunstancias sanitarias no permitieron que lo halagaran en público, y aunque caminó algunas calles, su presencia solo fue notoria porque alrededor de las 8:00 de la noche del sábado, llegó en un aparatoso convoy de más de diez camionetas, y porque fue desplegado un inusual dispositivo de seguridad en un inmueble conocido como ‘casa de visitas’.

Cerca de donde pernoctó hay un río y tiene semanas crecido, por lo que seguramente la madrugada del domingo el agua arrullaba su sueño cuando en Jaral del Progreso sucedía la masacre de siete hombres y cuatro mujeres en un centro nocturno. Luego, muy temprano, desde los apacibles cerros, Diego Sinhue anuncio en Twiter que de manera virtual había realizado la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz, al mismo tiempo, en otra parte levantaban los muertos.

Temprano se supo que el convoy salió rumbo a las inmediaciones del Puerto de Alejandría, en los límites con Atarjea. Pero también llevaba como destino El Platanal, un sitio eco-turístico. Pobladores observaron que un vehículo transportaba almohadas y asadores de carne.

Esta vez, si el gobernador quería bellos paisajes eligió bien la temporada, como hace años no sucedía las lluvias han sido generosas. Pero quién sabe si era el mejor momento para que apareciera en ese poblado en plan de recrear su espíritu, pues toda la semana en Xichú el tema predominante fue el cateo realizado por la Guardia Nacional y otras corporaciones federales, al domicilio de una familia que durante muchos años, por razones partidistas, ha sido la proveedora de gasolina de varios gobiernos municipales del PAN. El inmueble fue asegurado durante algunos días. Aun no se conocen versiones oficiales de ese suceso.

Quién sabe qué película será esta donde un gobernador llega en sábado a un pueblo huapanguero en plan de pic-nic, duerme a escaso un kilómetro de una vivienda recién cateada por fuerzas federales donde surten el combustible de los vehículos oficiales del Municipio; luego, amanece con la noticia de una masacre, y después de lanzar un twitt sobre la seguridad, se dirige a mojarse los pies al río del Platanal (P.D. Divisadero acepta propuestas para encontrar el título de esta película).

Alcaldesa, exige porra obligatoria…

Sonia García Toscano.

Sonia García Toscano, alcaldesa de Santa Catarina, es un claro ejemplo de que la equidad de género, en sí misma no es garantía de cambio en los usos y costumbres machistas y autoritarios, ni en la extinción de otras mañas a la hora de gobernar. Entre ella y los antiguos caciques mareados por el poder que se creían dueños de vidas y destinos, la única diferencia es que no usa sombrero, botas vaqueras, ni pistola al cinto.

Ya en enero pasado esta columna dio cuenta de su intento (en contubernio con su secretario particular y presidente del Comité Municipal del PAN) por forzar a los empleados a dar una cuota quincenal al partido, incluyendo quienes no forman parte de Acción Nacional. Confirmando sus tentaciones autoritarias, con motivo del segundo informe ahora pretendió que toda la Administración se convirtiera en un coro de elogios y aplaudidores incondicionales durante la transmisión vía Facebook.

Se sabe que el oficial mayor, Mateo Alejandro Reséndiz, no es muy diestro para formular escritos, por lo que todo indica solo fue el conducto de un deseo superior. Mediante el oficio N. OM-SC-800-09-20, con fecha 21 de septiembre, este funcionario dio las siguientes instrucciones:

“Directores y coordinadores. El día viernes 25 del presente año será la TRANSMISIÓN del segundo informe de gobierno en un horario de las

19:00 hrs (7 p.m.), por lo tanto todo el personal deberá estar presente virtualmente desde casa mediante una cuenta de Facebook con la finalidad de respaldar el trabajo realizado en general”.

Luego, enumera las posturas que deberán asumir los empleados mientras la alcaldesa está en la pantalla del celular o la computadora:

“Se les invita a realizar comentarios positivos. Deberán permanecer activos durante la transmisión. Todos aquellos que no cuenten con una cuenta de Facebook deberán realizarla para seguir la transmisión (personas que se conecten mediante la cuenta de algún familiar favor de notificar nombre de la cuenta). Se les tomará asistencia, persona que no esté activa se le pondrá falta. Favor de notificar al personal a su cargo”.

¿Feisbukeando entre difuntos?

Esta indicación de carácter oficial, además de violatoria del derecho humano a la libre determinación y a la libertad de expresión, tiene tal desmesura, que planteada con ese rigor entonces los policías, cuyo sueldo lo paga el Municipio, tendrían que haber dejado sus labores de vigilancia en ese horario para ponerse a dar likes en feisbuk, y lo mismo tendrían que haber hecho las barrenderas, algunas de ellas adultas mayores muy humildes que apenas saben deletrear su nombre, igualmente debió acatarlo, por ejemplo, don Pedro Celestino, el panteonero adscrito a Servicios Municipales. ¿Cómo se vería este hombre de edad mayor, tratando de sintonizar a la alcaldesa entre las tumbas para que no le descontaran el día?

Solo que ese show no contempló en el guion imprevistos técnicos, y el video del informe pudo ser visto hasta dos horas después de lo programado. Luego de tanta espera, las porras y elogios estuvieron desangelados.

A esta alcaldesa, quizás la gente no la recordará por haber hecho algo trascendente o distinto a cualquier político del montón, pero lo que si ya se ganó es el honor de ser la precursora (aunque fallida) del acarreo político virtual en Santa Catarina.