Salubridad: las adicciones fuera de control

Ya no hay rincón de la región noreste, por muy lejano que se encuentre, libre de consumidores de alguna droga ilícita, y como en todo el país, la apología de la violencia y del dinero fácil ya echó raíces. Al comenzar este siglo las figuras de autoridad y liderazgo moral se han ido derrumbando y el modelo tradicional de familia entró en una crisis estructural cuyos saldos poco alentadores ya están a la vista.

Este crecimiento exponencial de las adicciones también ha sido favorecido por la omisión y en ocasiones hasta contubernio, de las policías y autoridades locales que han dejado actuar libremente a quienes alientan negocios fuera del marco legal. Hoy día en cualquier poblado todos saben del problema, pero los funcionarios que deberían tomar medidas para enfrentarlo fingen ignorancia, lo abordan por encima, se coluden, o de plano lo evaden.

Igualmente, en la atención a quienes ya cayeron en el infierno de la drogadicción, las propias estadísticas oficiales son muy ilustrativas del enorme vacío que existe entre las instituciones y la realidad, y de cómo en los entornos familiares y comunitarios se está dejando el camino libre a ese flagelo.

La Secretaría de Salud, a cargo de Daniel Díaz, atiende el problema a través de los ‘Centros de Atención Primaria en Adicciones (CAPA)’. A los habitantes de los municipios del noreste les corresponde el que se localiza en San Miguel de Allende.

Daniel Díaz.

Se preguntó a las autoridades de salud estatales por el número de personas con adicciones que han recibido atención del 2015 a la fecha, y esto dicen: San Luis de la Paz, 121 hombres, 27 mujeres; San José Iturbide 16 hombres, cinco mujeres; Santa Catarina cuatro hombres, dos mujeres; Doctor Mora un hombre; Tierra Blanca, nueve hombres, una mujer; Victoria, 10 hombres, cuatro mujeres; Xichú, dos hombres; Atarjea cero atenciones. Las drogas que señalan como de mayor prevalencia en estos casos son: mariguana, metanfetaminas, alcohol, tabaco, sedantes, inhalables y cocaína.

Según estas cifras, durante el lapso de cinco años y medio solo se atendieron a 202 personas en los ocho municipios, de un universo de población que ya para el 2010 el INEGI cifraba en casi 300 mil.

Otro dato estremecedor, es que de ese total de atenciones, el 39% son menores de 17 años, entre esos adolescentes y niños su adicción está relacionada con mariguana, metanfetaminas, inhalables y alcohol.

Cualquier habitante de esta región sabe que los datos oficiales respecto al número de personas atendidas en el Centro de Atención Primaria en Adicciones (CAPA), no reflejan en absoluto la dimensión del consumo de drogas, situación que ya comienza a tener visos de una tragedia social. Tan solo la Secretaría de Salud de Guanajuato tiene el registro de 46 mujeres, “con residencia habitual en estos municipios”, que entre 2015 y 2019 murieron “por trastornos relacionados al uso de sustancias psicoactivas y alcohol”.

La gravedad de lo que acontece se puede pulsar en cualquier escuela, calle, barrio, ranchería, y en las altas cifras de homicidios cotidianos ligados a la delincuencia organizada.

San Luis: amonestan a funcionario

Gerardo Sánchez.

Los primeros meses del 2020 la Unidad de Transparencia de San Luís de la Paz dejó de funcionar debidamente luego de la renuncia del anterior titular, y el Ayuntamiento que encabeza Gerardo Sánchez mostró poca prisa en normalizar el trabajo de esa área tan fundamental. Pero además, apenas recién nombrado el nuevo encargado, la pandemia modificó los plazos legales, así la opacidad encontró pretexto durante gran parte del año.

Sin embargo, ahora que ya deben responder en tiempo y forma, quién sabe si por descuido, ineficacia o marrullería, pero siguen dando traspiés. El pleno del Instituto de Acceso a la Información Pública para el Estado de Guanajuato (IACIP), acaba de aplicar una ‘amonestación pública’ al titular de la Unidad de Transparencia, Santiago de Jesús Cervantes Mata, por no acatar y ejecutar una resolución emitida el pasado 14 de octubre, relacionada con una solicitud de información que debió ser contestada hace tres meses. También, ordenó notificar dicho acuerdo a su superior jerárquico, el presidente municipal, advirtiendo que de persistir en el incumplimiento, se tomaran otras medidas de apremio.

Divisadero electoral

En el noreste, el PVEM ya tiene mucho tiempo jugando a cachar políticos que al no darles tajada en los partidos grandes corren a buscar ese cobijo. Esta vez no será la excepción, pues en el rumbo carece de estructuras. Hay municipios como Victoria, Xichú, Doctor Mora y Santa Catarina, donde ni siquiera tiene un presidente de comité o representante. En otros, como Atarjea, un exalcalde priista controla la franquicia desde hace mucho, y en San Luís de la Paz, su representante es un empresario que lleva años haciendo jugosos negocios con administraciones panistas.

Todo apunta a que fiel a su vocación ‘ecológica’, en la cercana elección este partido seguirá pepenando la pedacería política que desechan en otras partes.