Divisadero

El PAN y su encuesta encubierta

En varios municipios se ha detectado a jóvenes realizando una encuesta domiciliaria. El gafete hechizo y su modo de proceder, muestran que no se trata de expertos en esos menesteres, sino de personas con urgencia laboral que fueron contratados para una actividad encubierta. En una colonia de San José Iturbide se dio este diálogo entre el habitante de la vivienda y el encuestador:

-¿De parte de quién vienes?

-De una empresa

-¿Cómo te contratan?

-No, pus es que yo vi un anuncio de que ocupaban encuestadores…

-¿Y quién es el dueño?

-Híjole, no sé es que yo solamente acudí a un lugar donde decía el anuncio.

-¿Y para qué quieres el domicilio?

Es que yo no sé, yo nada más vengo a trabajar, a mí me contrataron.

Aunque en algunos lugares, sea por casualidad o artimaña, los encuestadores visten un chaleco del mismo tipo y color que el de los Servidores de la Nación, en realidad se trata de un operativo de acopio de información que una empresa privada está realizando por encargo del PAN.

Es de suponer que ese sondeo será pagado con recursos públicos, o si está financiado con dinero privado estaríamos ante un primer anticipo de cómo en este proceso electoral volverán a fluir abundantes recursos al margen de la ley. Pero cualquiera sea el caso, llama a sospecha que el partido dirigido por Román Cifuentes no sea transparente frente a los ciudadanos y familias encuestadas, pues quienes acuden a las viviendas ni siquiera atinan a decir con veracidad quién contrató sus servicios, ni para qué requieren datos personales.

Encuestador

Su nombre, sin apellidos..

En el cuestionario que los jóvenes leen en un celular, enlistan hombres y mujeres de diferentes partidos que en esos municipios los grupos de interés o los rumores perfilan como posibles candidatos a las alcaldías; algunos sólo son incluidos por jiribilla política.

Un núcleo principal de preguntas está enfocado a medir los niveles de aprobación y hacer un ejercicio de contraste entre López Obrador y Diego Sinhue.

Otro énfasis de los cuestionamientos, busca avizorar si el tema de la inseguridad será factor determinante en el humor de los votantes, y a qué ámbito de gobierno los entrevistados enfocan la mayor responsabilidad: ¿El problema de la seguridad aquí en el municipio es culpa del gobierno federal, estatal o municipal?

La posible alianza PANPRD también la exploran de paso, pero en lo que parecen muy interesados es en detectar demandas sociales inmediatas que ya procesadas seguramente se convertirán en estrategias para el uso electorero de recursos públicos, tipo el reparto generalizado de dádivas que hizo gobierno del estado en la elección del 2018: ¿Cuál considera es el principal programa o apoyo social que ocupa usted o su familia: dinero para adultos mayores, becas económicas para escuelas, despensa, calentador solar, apoyo para vivienda?

Al finalizar la encuesta, sin precisar el propósito, se llevan los siguientes datos del ciudadano: ¿En su hogar habita alguna persona de 60 a 68 años, de 68 o más?, ¿ Jóvenes de 18 a 25 que no estudien ni trabajen? ¿Madres solteras, estudiantes de prepa o universidad, personas con discapacidad? ¿Usted o algún miembro del hogar cuenta con algún apoyo social? ¿Cuenta con internet? ¿Alguna red social favorita o que más utilice? ¿Hasta qué escolaridad llegó? ¿Su nombre sin apellidos? ¿Cómo se llama esta calle y número?

¿El PAN extravió “la realidad”?

Román Cifuentes

El PAN tiene mayoría en el poder legislativo, controla el poder judicial, controla la Procuraduría de Derechos Humanos, el Instituto Estatal Electoral se le pone “a modo”, controla la nómina estatal, un gran número de nóminas municipales, y luego de treinta años gobernando ha estructurado redes de incondicionales en cada localidad o colonia. Tiene acceso a todas las bases de datos oficiales, usa a la Secretaria de Gobierno y a otras instituciones como Sedeshu, delegaciones de la SEG y más… como brazos partidistas para acopiar información política y operar su agenda electoral.

¿Por qué teniendo a su disposición todo ese inmenso aparato necesita recurrir a empresas privadas para realizar investigaciones encubiertas buscando datos acerca del ánimo social frente a las próximas elecciones?

Tal parece que a quienes mandan en Acción Nacional si les inquieta que el Guanajuato que han construido en el imaginario social (con muchas argucias de mercadotecnia) les plante una sorpresa en las urnas y se les desmorone con todo y su “grandeza” de oropel. De otro modo no se entendería su urgencia de descifrar a ras de banqueta cuestiones claves, como la de qué tan hondo han llegado las políticas y programas federales, y hasta donde la figura del Presidente López Obrador podría remolcar las candidaturas de Morena.

Por las preguntas que han mandado hacer en los domicilios, más que políticos trabajando para el bienestar de Guanajuato, parecen tahúres nerviosos ante el riesgo de perder el poder, al que han convertido en un negocio tipo el “juego de la bolita”.

Esos sondeos encubiertos sólo los encargan quienes se despegan de la tierra, se instalan en un limbo, y luego andan buscando pistas acerca de dónde quedó “la realidad”. El 6 de junio se sabrá si los mandamás del PAN dieron con ella, o si la gente hábilmente se las escondió.