El PAN ya busca candidatos

En el noreste ya tiene a varios en el arrancadero. Santa Catarina, Atarjea, Victoria y Xichú siguen contemplados como municipios comodines para cumplir la norma de la equidad de género y así liberar espacios a varones en alcaldías que le resultan más relevantes. Aunque las administraciones de las alcaldesas panistas han sido grises, al no tener más tela de dónde cortar, uno de los escenarios es que repitan en la boleta María Elena Ramos, Sonia García, Berenice Montes y Guadalupe Esquivel. Pero si en política la forma es fondo, se podría decir que solo a esta última Diego Sinhue ya la puso en el carril durante su reciente visita a la Sierra Gorda. Incluso, será por aquello de que en Acción Nacional las candidaturas también ya son por ‘dedazo’, en el cierre de su segundo informe, la de Xichú afirmó: “Nuestro destino, no está en la boca de la gente, está en las manos de Dios”.

La carrera apenas comienza, las decisiones finales seguramente tomarán en cuenta lo que arrojen sondeos domiciliarios, así como otros mecanismos mediante los cuales están pulsando en la gente esa opción reeleccionista. Y también, los mandamás de este partido antes tendrán que procesar fracturas internas que en algunos lugares ya está provocando esa posibilidad de jugar con las mismas cartas.

Filiberto López Plaza.

En el caso de San Luis de la Paz, no hay ninguna mujer panista de peso que garantice competencia y la alfombra parece puesta para que vaya Armando Rangel, aunque si en San José Iturbide se decantan por el exalcalde Filiberto López Plaza, quien ha recibido un tanque de oxígeno político con el nombramiento de su hermano Fidencio como obispo de la Diócesis queretana, el problema es que en la diputación local éste es suplente de Rangel, así que los dos disputando una alcaldía no parece viable. Habrá que ver como resuelven ese acertijo, como igual en Doctor Mora, donde qué duda hay de que Mayolo Arvizu quisiera seguir en el cargo (con lo que sumaría casi tres periodos, pues antes ya fue interino) pero asoman indicios de que no garantiza competencia exitosa frente a uno de los posibles candidatos de oposición más fuertes, y en una de esas echan mano del exalcalde Christian Ríos, quien ahora está en la nómina de Secretaría de Gobierno.

Falta mucho tramo, las jugadas en el tablero azul no están definidas. Los ‘suspirantes’ tendrán que mantener prendidas sus veladoras todavía algunos meses, pues es predecible que las decisiones finales se administrarán al límite de los tiempos legales para el registro de candidaturas, calculando así evitar que los no favorecidos todavía encuentren lugar en Morena.

El virus de la ignorancia

Osvaldo Villa.

El actual Ayuntamiento de Xichú no es el primero que maneja irresponsablemente el patrimonio documental. Empleados relatan que en otros trienos se dejaron humedecer y pudrir cientos de acervos. Seguramente ya quedan escasos indicios del siglo pasado cuando todo se manejaba en papel. Y como se publicó aquí en correo el pasado martes, lo poco que ha sobrevivido anterior al 2010, lleva casi dos años sujeto a intentos de incinerarlo, triturarlo y ahora hasta venderlo, sin antes someterlo a los protocolos de revisión que marca la ley.

Hay hechos muy puntuales que ilustran la irresponsabiidad con la que se ha abordado este asunto sustancial en la función pública. En el trienio anterior, el alcalde Eloy Leal otorgó el nombramiento de encargado del Archivo a uno de sus más leales mandaderos en la grilla política. A esta persona no se le conoce oficio preciso, y en el poblado se le identifica por su costumbre de llevar en los bolsillos revistas de vaqueros. Al comenzar la actual administración fue removido, y se le asignó el trabajo de dar papel y cobrar la entrada en los baños del mercado municipal.

Uno de los que con más entusiasmo secundó la propuesta de la contadora y secretaria de Ayuntamiento, Guadalupe Alvarado, cuando en enero de 2019 propuso ‘destruir’ los archivos, fue el síndico Osvaldo Villa. Las actas de sesiones consignan su activa participación, cotizó opciones para triturar los papeles y fue parte de la comisión que encostaló los documentos. Este funcionario no tiene ninguna profesión escolar o autodidacta, pertenece a una familia dedicada al comercio, pero a él solo se le conoce la habilidad de manejar ocasionalmente camiones volteo. Lleva años viviendo de la política, salta de un cargo a otro sin conocimiento ni dominio de ninguna materia especifica.

La propuesta de ‘vender’ los archivos, que luego sería aprobada por unanimidad, fue llevada al pleno el pasado 16 enero por la regidora Guadalupe Cárdenas. Ella es ama de casa y vendedora de productos de belleza por catálogo. Ocupa ese cargo solo porque su esposo el exdiputado Francisco Flores, quien pasó con más pena que gloria en la LXII Legislatura local, cada elección negocia algún beneficio personal, y esta vez la colocó en la primera fórmula de la planilla del PAN.

Y así por ese estilo está formado todo el Ayuntamiento. En esas manos, está el destino del patrimonio documental de ese enclave serrano que ya en 1585 estaba siendo fundado oficialmente con el nombre “Real de San Francisco de los Amúes de Tzichuú”.