Roberto Lira

Celaya.- Así como las escuelas y demás actividades, la vocación sacerdotal también ha sido afectada por la pandemia de Covid-19 y para este año la inscripción de seminaristas disminuyó de 25 a 17 aspirantes a sacerdotes, por lo que el obispo de la Diócesis de Celaya, Alejandro Aguilar Ledesma, comentó que se debe trabajar en recuperar a los jóvenes en todos los ámbitos y generarles un interés por la vida.

El prelado resaltó que el aislamiento por la pandemia generó en los jóvenes un desinterés por la educación, el deporte, la convivencia y hasta por la religión, por lo que se debe pensar en la reintegración de los jóvenes a la vida.

“El desajuste que traen los jóvenes se vive también en lo religioso, porque es un desajuste en todos los campos, en lo familiar en lo alimenticio, en lo deportivo, obviamente en lo religioso. Lo que necesitamos es trabajar con los jóvenes en general no que hagamos atractivas para el joven las cuestiones religiosas, es más bien trabajar con los jóvenes para hacerles atractiva la vida”, comentó el obispo.

Señaló que por parte de la Diócesis de Celaya se cuenta con grupos juveniles y la pastoral juvenil para ayudarlos a encontrar valor en la vida para acercarlos a actividades que los ayuden a ser productivos para ellos y la sociedad y que no caigan en situaciones de riesgo como las adicciones o la delincuencia.

“Son puros jovencitos que no tienen o creen que no tienen futuro y entonces dicen, aunque sea un año con dinero y son carne de cañón barata para la criminalidad, ósea dicen no tienen futuro en su casa, la pobreza, los vicios, la colonia, a donde van a estudiar, los amigos que tienen, su entorno, el chiste es ayudarlos a salir de este mundo para que tengan expectativas de que digan yo puedo ser alguien productivo en la sociedad”, comentó Aguilar Ledesma.