Redacción

Estados Unidos.-Grandes historias rodean al Super Bowl, la gran fiesta del futbol americano. Una de ellas, la de Dion Rich, hombre norteamericano que disfrutó 35 finales de la NFL… sin pagar boleto.

El hombre era dueño de varios bares en San Diego, California. Cuando el equipo de los Chargers se mudó de Los Ángeles a esta ciudad, jugadores y staff eligieron sus locales como sede de los festejos de cada victoria.

Fue así como Rich entabló amistad con personalidades de la NFL, haciéndose de buenos contactos.

Era tan querido por el equipo que lo llevaron por todo Estados Unidos. Veía los juegos a un costado del terreno, y aprendió cómo funciona el sistema de seguridad en los estadios.

Se le hizo fácil…

En esos viajes Rich conoció también a integrantes de los Chiefs. En enero de 1967, el equipo disputaría la final del campeonato contra los Packers. El empresario averiguó a qué hora llegaría su autobús, y llegó antes que ellos al estadio donde jugarían.

Usando una chamarra que un jugador del equipo le había regalado, se camufló entre la comitiva y entró gratis.

Fue su primer Super Bowl. Y no sólo disfrutó el juego, sino los festejos en los camerinos.

Estrategias semejantes repitió en otras 34 ocasiones, y cada vez fue más osado. Fue fotografiado junto al legendario Vince Lombardi y levantando en andas a Tom Landry.

Rich pasaba desapercibido gracias a pelucas, gafas, bigotes y barbas falsos, chaquetas con el logo de la NFL, gafetes y demás parafernalia.

Pero el americano no era su único deporte favorito. Se coló también en Juegos Olímpicos, duelos de la Serie Mundial de Béisbol, peleas de boxeo y hasta entregas de los premios Oscar.

¿Cómo se descubrieron sus travesuras?

El rostro de Dion Rich aparecía en todas las portadas de los diarios después de cada Super Bowl.

En el evento número XXIII, celebrado en 1989, ocho investigadores contratados por la NFL le tendieron una trampa. Llevaban ya tiempo siguiéndole la pista.

En aquella ocasión, Dion Rich fingió estar postrado en una silla de ruedas e ingresó con un pase especial para personas discapacitadas.

Aunque lo atraparon y lo obligaron a firmar un acta, no lo encarcelaron porque prometió no volver a ingresar por medios ilícitos a ningún juego. Para ese entonces, la NFL ya había pagado miles de dólares en el despliegue de seguridad para capturarlo.

Orgulloso de su hazaña

Este maestro del disfraz y la estafa tiene actualmente 91 años y hasta escribió un libro titulado ‘La vida de Dion Rich: vive como un millonario sin dinero en efectivo’.

En 2015 declaró en una entrevista para la revista Rolling Stone: “extraño la emoción de salirme con la mía. Hacer algo que nadie es capaz de hacer. La gente no sabe con qué facilidad podría hacerlo, si tiene la experiencia”.

¿Habrá presenciado Dion Rich este domingo el Super Bowl?