Ocio Top 5

Diego y su presencia indescifrable, a 63 años de su partida

Óscar Jiménez

León.- A la vez que se conocen muchas cosas de Diego Rivera, como el legado de su obra e incluso, detalles de su vida personal, también ha pasado el tiempo enfundado como una leyenda indescifrable.

Este 24 de noviembre, el guanajuatense Diego Rivera cumple 63 años de haber fallecido en la Ciudad de México. Para entonces, ya había gozado del reconocimiento de los artistas de la época, misma que compartió con personalidades como David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, que han sido considerados los tres máximos representantes del muralismo mexicano que tuvo su esplendor en las primeras décadas del siglo pasado.

Entonces, los murales de dichos artistas se convirtieron en una forma gigantesca de comunicar, donde principalmente había de por medio una ideología revolucionara y donde se priorizaban algunos reclamos y necesidades del pueblo.

De Diego Rivera hay trabajos artísticos casi por doquier; en su momento, fue ‘encargado’ por los gobiernos en el país, en donde destacan algunos frescos como el de la Secretaría de Educación Pública, donde Rivera gozó de ‘un lienzo’, tal como lo fue a la postre en 1929 con los trabajos dentro del Palacio Nacional.

Pero el legado del guanajuatense Diego Rivera logró trascender fronteras, con algunos trabajos en los Estados Unidos, como en el Instituto de las Artes en Detroit o el mural en el Rockerfeller Center de Nueva York.

Pero quizá, uno de los mayores pasajes profesionales de Diego Rivera, se daría en París previamente, cuando pudo asentarse desde 1907 justo cuando había un ‘boom’ encabezado por artistas como Picasso, Modigliani, Gris, Soutine, Léger, entre algunos otros que destacaban en el Viejo Continente, y de los que aún quedan registros en diferentes exposiciones por el mundo.

Sin embargo, paralelamente a su desempeño profesional por el mundo, donde se incluyeron muy diversos países, en México siempre se mantuvo la expectativa sobre las referencias de Diego Rivera. Una constante, que incluso se mantiene hasta hoy en día, era lo relacionado a su vida personal, pues se conoce todo lo referente a su relación con Frida Kahlo, aunque en muchas otras cosas, se mantiene la imagen de un Diego Rivera ‘indescifrable’.

“¿Las mujeres que he amado? Tuve la suerte de amar a la mujer más maravillosa que he conocido. Ella fue la poesía misma y el genio mismo. Desgraciadamente no supe amarla a ella sola, pues he sido siempre incapaz de amar a una sola mujer. Dicen mis amigos que mi corazón es un multifamiliar. Por mi parte, creo que el mandato “amaos los unos a los otros” no indica limitación numérica de ninguna especie, sino que antes bien, abarca a la humanidad entera”, le dijo alguna vez, el artista a la escritora Elena Poniatowska en una entrevista para La Jornada.

Además de ello, de Diego se desconocen detalles mayores de su relación con las mujeres, su vida parisina en Montparnasse con Angelina Beloff, el cubismo y la batallas por las opiniones sobre la manera de plasmar el arte. No obstante, Rivera permanece en el colectivo del muralismo como uno de los artistas más importantes, mientras que en Guanajuato quedan vagos registros de su estancia (hasta los 6 años), como el Museo Casa Diego Rivera, donde nacería junto a su hermano José Carlos María el 8 diciembre de 1886, aunque éste último falleciera apenas un año y medio después.

EZM

Otras noticias