Mientras la economía se calienta y la pandemia de expande en México, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, parece poco interesado en atender la profundización de la crisis, destinando su discurso público a atacar los organismos autónomos para reducirlos a la nada o al menos a un debilitamiento tal que no le sean contrapeso, como es su fin constitucional. Incluso hasta el Instituto Nacional Electoral, garante del voto, el mismo que vigiló la limpieza del proceso donde él resultó electo, nuevamente es objeto de sus andanadas.

sta semana, las protestas de empresarios del sector servicios, como lo son los restauranteros, han encendido la mecha contra las políticas públicas nacionales y locales en torno a la pandemia de Covid-19, pues se les ha ahogado con las restricciones y el alza de contagios en estas semanas, les indica que ya no podrán aguantar más dentro del mercado, con la consiguiente pérdida de miles de empleos y la agudización del malestar social por los efectos encadenados de los cierres. German González, presidente de Cadenas de Restaurantes de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac) afirmó en el trance que 120 mil restaurantes han cerrado en el país durante la pandemia.

Sus reclamaciones ya han sido secundadas por otros sectores empresariales, que también sufren los efectos económicos de la pandemia. Todos, aclaran que no protestan contra las medidas de prevención de los contagios y confinamientos, sino contra el hecho de que no hay piso parejo y tampoco hay apoyos reales de las autoridades, porque en realidad los han llevado a la adquisición de deuda con los organismos de financiamiento público, que son imposibles de cumplir con las restricciones en el mercado. Las ventas no dan para pagar lo elemental del negocio, menos para enfrentar los compromisos que se han asumido para sostener sus empresas y empleos.

La primera respuesta positiva la han tenido en la Ciudad de México, donde las autoridades tras la primera mesa de trabajo formularon que no cobrarán el Impuesto sobre Nómina durante el mes de enero.

En nuestro estado, Ismael Plascencia Núñez, representante de Concamin, precisa que se ha tenido discrecionalidad en el trato gubernamental a los negocios cuando se trata de aplicar las medidas de prevención contra la Covid-19. Los formales, los restaurantes establecidos, son los cautivos y siempre salen perdiendo, mientras se tolera a los informales, los taqueros y otros, porque considera que hay criterios electorales. La crítica corresponde a las autoridades estatales y municipales. En los próximos días se endurecerán las posturas, verá usted.

En este escenario, el Instituto Mexicano del Seguro Social confirmó la pérdida de 647 mil 710 empleos formales en 2020, lo que equivale una caída del 3.2% con respecto a 2019. A pesar de las promesas de López Obrador (¿recuerda la de los 2 millones de empleos que dijo crearía en 2020, ya con la crisis encima?), la respuesta actual es que saldremos adelante y ya. Ninguna acción o política pública.

En el caso de Guanajuato, los datos del IMSS revelan que la variación porcentual anual de puestos de trabajo entre 2020 y 2019 fue de -3.4%, quedando en el lugar 24, entre los 10 con peor desempeño. Solo tres estados tuvieron crecimiento de empleo: Baja California, Tabasco y Chihuahua.

La pérdida de empleos se dio principalmente en las industrias de trasporte y comunicaciones, transformación, construcción y extractiva, así como el comercio y los servicios para empresas.