María Espino

Guanajuato.- Las detonaciones que a diario realizan en la mina de Cata han ocasionado estragos en las estructuras de las viviendas de la zona, cuyos habitantes aseguran ya se han quejado con los encargados de la mina pero se niegan a reconocer el problema y a resarcir el daño.

Correo recorrió algunas de las fincas ubicadas en la zona y verificó que la mayoría tienen fisuras en techos, paredes e incluso piso levantado, casi a punto de romperse.

Uno de los quejosos, que pidió no mencionar su nombre por temor a algún tipo de represarías de parte de los mismo vecinos o de la minera, aseguró que ya buscó a los encargados de las mina para pedir que no hagan más detonaciones o que paguen por los daños ocasionados.

El deslinde

Contó que por parte de la empresa minera enviaron a unos peritos a hacer las revisiones, y tras verificar la finca le dijeron que las fisuras no eran por las detonaciones si no por humedad o que la casa esta vieja, pero resaltó que puso unos “testigos” sobre las paredes y que al paso de los días se han seguido abriendo cada vez que ocurren las explosiones.

“A la hora que detonan se sienten las vibraciones estructurales e incluso los muebles como que truenan de repente (…) se siente una vibración inusual (…) En el piso, ellos comentan que el daño es por la humedad, ¿pero aquí cuál humedad hay? Los cimientos están en roca firme y no es posible que estando cimentada en roca firme se estén partiendo”.

El afectado precisó que las detonaciones ocurren a diario entre las 17:00 y 17:10 horas, y todos los vecinos saben lo que ocurre pues hay varios afectados, pero no todos quieren hablar: unos no se quejan por miedo y otros porque les conviene seguir recibiendo alguna tipo de ayuda, como despensas que les entregan de parte de la mina de Cata y que él considera es para que la gente no diga nada.

Mencionó que ante la nula respuesta de parte de la minera, él decidió buscar ayuda con gobierno municipal, directamente con Protección Civil municipal, y aunque se comprometieron a ir a revisar, hasta la fecha no lo han hecho.

“Yo quisiera de veras ir con el alcalde y ver este problema, pero no creo que el alcalde ahorita atienda. Lo único que está haciendo es venir a la plaza, barrer con agua y eso es lo que está haciendo ahorita”, dijo.

El quejoso contó que por parte de la mina argumentan que el daño en pisos se debe a las raíces de un viejo árbol que ahí está, sin embargo él considera que no se debe a eso.

Daño alcanza antiquísimos recintos religiosos

Las afectaciones producidas por las detonaciones han alcanzado también las estructuras del antiguo templo del Señor de Villaseca, ubicado desde hace 232 años en Mineral de Cata, sitió en el que se aprecian cuarteaduras dentro y fuera de las imponentes paredes edificadas a base de piedra y cemento.

Al interior del templo en prácticamente todos los techos hay cuarteaduras y en la pared de la puerta de entrada a la sacristía existe una fisura que está separando la pared y las losas están a punto de caer poniendo en riesgo a la gente que por ahí pasa. Desde lejos se puede apreciar en lo alto de las paredes y cerca de la cúpula y ventanas las fisuras que marcan claramente el daño estructural; además por dentro del templo aunque recientemente rehabilitaron la pintura las fisuras son muy marcadas.

El encargado temporalmente de la Sacristía, Felipe Gutiérrez, de este templo reconoció que los daños en paredes, piso y techos son ocasionados por las detonaciones, que al igual que los vecinos señaló ocurren todos los días alrededor de las cinco de la tarde, además comentó que ya han reportado el tema a Protección Civil municipal y que han quedado de ir pero no hay respuesta por lo que si temen que puedan llegar a colapsar paredes y/o techos.

Precisó que desde finales del año anterior se percataron que las afectaciones iban en aumento, dijo que en las lluvias que cayeron a principios de este año fue mucha el agua que se metió a través de las fisuras, afectaciones que mencionó aunque las han “resanado” se han ido registrando desde hace ya más de dos años.

LC