Roberto López

San Miguel de Allende.- Derivado de una denuncia ciudadana anónima, la dirección de Protección Civil detectó pirotécnica almacenada en vehículos y a la venta en puestos que los dejaban al alcance de sus clientes, por lo que aseguraron 40.3 kilos de mercancía.

Tras el reporte de un vecino al sistema de emergencias 9-1-1, PC montó un operativo de búsqueda con la información detallada que se proporcionó, se supervisaron medidas de seguridad entre los puestos presentes, donde se detectaron juguetes pirotécnicos en algunos puntos de venta, derivando en un rastreo mayor en toda la zona comercial y monitoreo en vehículos cercanos. Como resultado, en cinco puestos se encontró pirotecnia y se decomisó su mercancía.

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Dichos juguetes pirotécnicos estuvieron expuestos y en venta indiscriminada también a menores de edad, por lo que se procedió al aseguramiento para su eventual destrucción.

“Para poder asegurar y destruir y que esto no llegue hasta nuestros hijos. Son artificios muy dañinos. La quema clandestina está prohibida en el municipio. Se hace un aseguramiento total de 40 kilos con 300 gramos”, precisó el subdirector de Protección Civil, Lorenzo Morales.

En San Miguel de Allende está prohibida la pirotecnia, de acuerdo al Reglamento Municipal de protección Civil, en armonía con el artículo 92 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, donde se establece la prohibición: “la tenencia, guarda, acopio, depósito, exhibición, fabricación, venta al público y el uso de artificios de pirotecnia y cohetería”; por consecuencia, al incumplir esta ordenanza, el portador puede ser sancionado con multas económicas y se procede al aseguramiento de la mercancía detectada.

En caso excepcional es cuando el portador presenta los permisos correspondientes, emitidos por la Secretaría de la Defensa Nacional, que es la instancia competente para otorgarlos, aunque no considera ningún caso de uso doméstico ni comercial al menudeo por particulares, lo que es considerado como clandestino. Además, el riesgo de daño se incrementa al almacenarlos, transportarlos o detonarlos en lugares cerrados, sin supervisión de adultos, así como bajo los efectos de la ingesta de bebidas alcohólicas o sustancias alucinantes.

LC