Aquel jueves 17 de septiembre del 2015 había movimiento en ese jardín casi siempre solitario de Santa Catarina. Fuera de lo que se conoce como ‘Casa de visitas’, localizada a un costado de la iglesia y a escasos metros de Presidencia, se observaban jóvenes estudiantes y hasta huapangueros: el reconocido trovador serrano Tobías Hernández templaba las cuerdas de su guitarra ‘quinta’, al igual que sus violinistas y el vihuelero. Funcionarios locales revisaban detalles logísticos de un evento a punto de comenzar.

El Ayuntamiento que estaba terminando funciones había acordado habilitar un espacio de  esa casa como sala de exposiciones, la decisión era muy atinada pues el edificio de cultura se encuentra en las orillas, por lo que visitantes y pobladores tendrían una opción céntrica para acercarse a las artes plásticas. Pero además, habían decidido nombrarla ‘Sala de Exposiciones Temporales don Ciro Rodríguez Zarazúa’, reconociendo la labor de una persona humilde y de buena fama pública que ha hecho aportes muy significativos a esa comunidad; fue pionero de las gestiones para crear infraestructura cultural, también, a él se debe el esfuerzo por realizar una topada de poetas campesinos en la víspera de las fiestas patronales que se ha convertido en  tradición, participó en la musicalización de un corrido al municipio, y en general siempre ha mostrado compromiso genuino por preservar todo aquello que  da identidad a Santa Catarina.

El Instituto Estatal de la Cultura, entonces dirigido por el doctor Juan Alcocer, había aportado 150 mil pesos para las adecuaciones, por lo que ese día ya se apreciaba piso de madera tratado, mamparas y una instalación eléctrica nueva propia de una sala museográfica. Para la apertura, esa misma institución había facilitado la exposición ‘Por los caminos de Guanajuato’.

En el protocolo de inauguración se pudo observar al alcalde de ese momento, Filogonio Jiménez, también a Guillermina Gutiérrez, directora de museos del IEC, a miembros del Cabildo, y sentado entre esas autoridades estaba don Ciro Rodríguez.

El homenajeado, vistiendo camisa café claro con bordados, dirigió un mensaje y esbozó una tenue sonrisa al momento de cortar el listón junto con la síndico. Posteriormente, con una hermana, hijos, nueras  y pequeños nietos se tomó una fotografía junto a las piezas expuestas. Todos sus familiares mostraban alegría por el reconocimiento a ese buen hombre.

De sala de arte, arincón de grillas…

Luego de esa inauguración y durante el siguiente trienio 2015-2018, se realizaron cuando menos 15 exposiciones, entre otros autores la gente ahí pudo a apreciar la obra ‘Ramilletes de luz’ de Romualdo García, y también se abrió el espacio a talentos locales como una colectiva de  alumnos del bachillerato.

Sin embargo, al arribar al gobierno la alcaldesa panista Sonia García Toscano (2018-2021), sucedería lo incomprensible: ha trascendido que apenas comenzando su administración, en reunión de trabajo con personal de casa de cultura comentó que tomaría prestado ese lugar. Hubo quien la previno que al desmantelarla podría estar cometiendo una irregularidad, pero su respuesta siempre fue que ella era la presidenta.

A partir de entonces, esta mandataria (el 6 de junio reelecta para otro periodo),  ha convertido ese espacio que había ganado el arte y la cultura, en uno de sus lugares de reunión paralelos a los espacios oficiales con los que cuenta la Presidencia. Para esas ocasiones se acondiciona con sillas, mesas, además de un vetusto  sillón estilo Luis XV que se adquirió desde que se construyó esa casa; pero igualmente, a veces ahí almacenan productos de limpieza.

Si antes las luces colocadas en el techo iluminaban fotografías o grabados, ahora aluzan a la alcaldesa cuando recibe funcionarios fuera de su despacho, o preside reuniones con sus más allegados, unas veces para trabajo, otras, para urdir desde ahí tejemanejes partidistas. Pareciera que busca en ese sitio la discreción que considera no tiene en su propia oficina o en el salón de Cabildos. Lo que se concibió como una ventana a la sensibilidad artística, está convertido en un rincón donde funcionarios traman grillas pueblerinas.

Este proceder de la alcaldesa no solo muestra el papel secundario que  da al derecho humano de acceso a la cultura, sino también es una evidente falta de respeto a don Ciro Rodríguez Zarazúa, la persona del pueblo de quien esa sala de exposiciones tomó el nombre, aun cuando él es gente sencilla que no anda por la vida disputando protagonismos.

Tema para Adriana Camarena…

Quién sabe si ya tendrá conocimiento de esto Adriana Camarena, titular del Instituto Estatal de la Cultura,  y es que no se trata de un hecho aislado. Al principio de su gobierno Sonia García causó controversia en la localidad, por  su decisión de borrar un mural del interior de Presidencia el cual abordaba el tema de la Independencia: “está horrible” -se  le oyó decir-.

Recién tomó posesión pidió cambiaran de lugar su oficina y  adecuarán para tener una sala donde recibir a sus invitados, también ordenó pintar las paredes. Bajo esos brochazos hechos solo por el afán de quitar todo rastro de sus antecesores y dar muestras de quién ostenta el poder, desapareció y fue borrado ese mural elaborado a principios de los ochentas por el ya fallecido maestro escultor, restaurador, pintor y santero don Genaro Almanza, oriundo de San Miguel de Allende, también incansable defensor de las expresiones culturales populares, y quien durante décadas dejó huellas de su obra artística en la gran mayoría de templos de la Sierra Gorda.