Nancy Venegas

Irapuato.- Con profunda tristeza este jueves, familiares y amigos del empresario, José Felipe Tomé, lo despidieron en la misa de cuerpo presente que se celebró a puertas cerradas en la catedral de Irapuato. El cortejo fúnebre integrado por decenas de personas, acompañó a su última morada al joven empresario que recordarán como un gran hombre y visionario a su última morada en la gaveta familiar del panteón municipal.

Al mediodía de este jueves, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, amigos y familiares del empresario José Felipe Tomé, de 46 años de edad, lo despidieron.

El empresario del ramo inmobiliario, fue privado de la libertad la madrugada del domingo pasado en Puerto Vallarta, cuando sujetos armados atacaron la camioneta en la que viajaba. El martes pasado su cuerpo fue encontrado.

Las puertas de la Catedral de Irapuato se cerraron para celebrar la misa a la que acudieron familiares del empresario y amigos muy cercanos como el diputado federal Sergio Barba.

En las inmediaciones de la catedral se implementó un fuerte dispositivo de seguridad integrado por guardias privados que regularon el paso de los asistentes, una decena de policías municipales y un par de agentes de movilidad. La eucaristía también se transmitió vía remota por redes sociales, donde 400 personas se sumaron a la despedida.

Durante la homilía el sacerdote oficiante, pidió por la pronta resignación de los familiares de José Felipe Tomé y la salvación de su alma, les pidió que lo recordaran como el hombre entusiasta e innovador.

“Felipe fuiste de los primeros lugares en la escuela, desde muy temprano mostraste tu capacidad de negociante… Siempre quedarás tatuado en mi mente y corazón”, dijo entre lágrimas y con voz entrecortada, Emilio Tomé, tras agradecer las muestras de apoyo a la familia Tomé en este difícil momento.

Minutos después de las 13:00 horas, concluyó la misa, el cortejo fúnebre siguió la carroza hasta el panteón municipal, para acompañarlo a su última morada.

EZM

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