Redacción

San Francisco del Rincón.- Poco después de las 14:00 horas, un estruendo sorprendió en cuatro cuadras a la redonda de un domicilio en Tomás Padilla, del barrio de San Antonio, cuando rumbo al panteón para despedir los restos de una bebé la pirotecnia que lanzaban los familiares encendieron un carro con más explosivos.

Los mismos responsables de la explosión del carro —con el fin de anunciar la presencia de la pequeña fallecida— estaban a menos de un paso del carro donde llevaban más cohetería y algunas ofrendas florales, por lo que al encender una serie desde la base, la mecha encendida alcanzó a lanzar chispas hacia el resto de la pólvora en la cajuela provocando el escandaloso desenlace.

Pedazos de los faros, la defensa, placa trasera, partes del rin y otros trozos del carro Hyundai —placas GNC371C, color negro— salieron disparadas a los costados, hacia arriba y para atrás.

El estruendo dejó aturdidas a los amigos y familiares que salían rumbo al panteón, para despedir los restos de un bebé. Incluso, vecinos y peatones de los alrededores hacia el bulevar Las Torres escucharon la explosión.

Por esta razón, se comunicaron inmediatamente al 911 para pedir ayuda para la familia, movilizando Bomberos, Protección Civil, Cruz Roja y Seguridad Ciudadana, Tránsito y Vialidad, pues se hablaba de varios lesionados.

Queda en susto

Afortunadamente al llegar las unidades de rescate al lugar sólo fue necesaria la atención de seis personas con crisis nerviosa, pues estaban cerca del automóvil cuando este tronó, y ninguna requirió traslado.

Bomberos voluntarios se encargaron de revisar por completo el auto para verificar o descartar que pudiera causar algún susto posterior.

Finalmente, luego de haber aplicado cierre de vialidad en aproximadamente media hora, Seguridad Pública volvió abrir el paso a los vehículos. Y los deudos fueron a dar sepultura al bebé, mientras otros más se quedaron en casa para brindar información a las autoridades.

ndr