Redacción

Silao.- El jueves 20 de agosto, Manuel salió de su casa para ir a trabajar a una ferretería, un día después se comunicó con su familia por teléfono y prometió que regresaría el domingo, pero desde entonces no volvió a ser visto.

Angustiada por desconocer el paradero de su segundo hijo, quien apenas tiene 15 años de edad, el día 28 de ese mes, Birmania Espinoza Vargas se presentó en la agencia del Ministerio Público en Silao, para dar detalles del último momento en que habló con el adolescente.

Manuel le dijo a su madre que otro joven, Érick Moreno le habría pedido que lo acompañara a trabajar en un negocio, por lo que pidió permiso a Birmania. “Yo pensé que era en Silao. El jueves no llegó, otro día le marco y le pregunto cómo está”, a lo que Manuel respondió que se encontraba bien y le pidió autorización para regresar a casa el domingo, pues esperaría a que le pagaran por el trabajo. Se encontraba pernoctando en una casa frente al lago de Yuriria.

El 23 de agosto no regresó a Silao como había acordado, por lo que se activó la Alerta Amber Guanajuato con número FGEG_ AAGTO-192/2020, en la que se señala que se teme por su integridad dada su minoría de edad.

“Ese día le marqué; le marqué al otro chavo con el que estaba, le mandé (a Manuel) mensajes a su ‘messenger’ (de Facebook), y ya no supe nada de mi hijo desde esa vez. No es un mal muchacho, porque de ser un mal muchacho, para qué lo busco. No andaba mal, solamente se fue con la persona equivocada en el momento menos indicado”.

Apenas había terminado la secundaria y una semana luego de su desaparición, la familia recibió la noticia de que aprobó el examen de ingreso al Conalep que se ubica a unos metros de la colonia La Sierrita, donde vive con sus otros tres hermanos.

Ante la desatención que señala han tenido las autoridades estatales en el caso, Birmania comenzó a investigar el posible paradero, lo que la acercó al municipio de Yuriria donde conoció datos de Érick, quien aparentemente es de una familia de altos recursos económicos.

Un mes después sostuvo una llamada con familiares de Érick, quienes también reportaron su desaparición junto a otros jóvenes. Testigos mencionaron que una madrugada del fin de semana en que se supo por última vez de Manuel Espinoza Vargas, varias camionetas habrían llegado a la vivienda frente al lago y presuntamente se llevaron a los ocupantes. Se realizó el reporte a la Policía Municipal que llegó hasta las 11:00 horas por un presunto robo.

No hay atención de las autoridades: “Es todo lo que yo sé. El Ministerio Público no se mueve, no piden pruebas”, compartió al señalar que ha visitado los Servicios Médicos Forenses de Celaya e Irapuato, en espera de tener una respuesta. “Se supone que deben de dar prioridad cuando se pierde un menor de edad”. Mencionó estar confiada de que su hijo esté vivo, pues si cuerpo no ha sido localizado.

Sus amigos han compartido en redes sociales la petición de que personas que tengan información, colaboren para encontrarlo. Sus hermanos lo extrañan. “Siento que mi hijo todavía está vivo, que lo tienen en algún lado”.

Su chat privado de Facebook sigue activo, dice y lamenta que ha sido ignorada por el Ministerio Público: “Por parte de ellos he perdido toda esperanza, ahorita mi única esperanza son los medios de comunicación”.

LC