Scarleth Pérez

León.- A los sepulcros se los está tragando la tierra, los difuntos de la Sección 2 del Panteón de San Sebastián yacen entre ruinas y abandono.

Los árboles grandes y viejos se vencieron, las raíces sin espacio levantaron las baldosas y las tumbas. Los robustos troncos caídos destruyeron los sepulcros que les evitaron extender sus raíces.

En la sección 2, hay al menos una veintena de tumbas hechas pedazos. El piso reblandeció y se está tragando a más de una de las lapidas que se ubican en las primeras secciones de San Sebastián, habilitada para propietarios y ocupantes.

En esta zona, ni las autoridades del recinto mortuorio ni los cuerpos de seguridad asignados por el operativo del Día de Muertos, delimitaron los muchos riesgos que se encuentran en el lugar. Otras secciones, si fueron delimitadas.

De acuerdo a los trabajadores del panteón, está sección, es una de las menos visitadas. Las tumbas, en su mayoría, son a perpetuidad, por lo cual suponen, a muchos ya no les sobreviven familiares.

Entre cruces y lapidas caídas, quebradas o hundidas, letras poco visibles, hierbas crecidas, vidrios percudidos y costras de tierra, descansan los difuntos de la Sección 2.

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Los personajes de la sección 2

La tumba de la niña Milagros Guadalupe resalta del sombrío y vacío escenario de la Sección 2. Una lona con colgantes coloridos, un árbol tapizado con fotos de la pequeña de 5 años y a pie de piso, el sepulcro de la pequeña Mili, es escoltado por un unicornio rosa.

Además del colorido y alegre escenario que los familiares de la niña Guadalupe crearon, en la misma sección, también descansa el cuerpo del Capitán Rafael J. Villalobos de la Base Área GP AF de Estados Unidos. El sepulcro empolvado y sin flores que lo acompañen, hace creer que este elemento del Ejército estadounidense, ya no es recordado.

En la tumba a perpetuidad, decorada en granito gris, el Capitán identificado con el número 5 mil 700 descansa solo en el lugar. Murió a los 35 años de edad (25 dic 1928-16 de nov 1962).

“Hágase señor tu voluntad”, se lee en su sepulcro.

Son pocas los sepulcros que ya se encuentran decorados con motivo del Día de Muerto. No todos los difuntos de esta zona fueron olvidados. En el panteón ya se escucha el eco de Amor Eterno y de algunas otras canciones, que nos recuerdan a nuestros fallecidos. Sin embargo, los pasillos con las hierbas crecidas, reflejan las escasas visitas a la sección 2 del panteón de San Sebastián.

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LC