Redacción

Celaya / Colombia.- Paisanos de la colombiana Nataly Alejandra Ángel Sáenz, quien despareció el pasado 18 de junio del 2021 en la ciudad de Celaya, lugar donde radicaba, realizarán un homenaje masivo en Colombia por su desaparición.

La protesta pacífica se llevará a cabo el próximo jueves 25 de noviembre, donde familiares, amigos y sociedad en general se unirán en su honor.

Han trascurrido poco más de 5 meses desde que la joven colombiana, desapareció cerca del mercado de abastos Benito Juárez, donde aparentemente trabajaba, desde entonces su familia no ha parado de buscarla, es por ello que su natal, Bogotá, en Colombia, realizarán un velatón, es decir un homenaje masivo, donde se hará el encendido de velas, así como oraciones por Nataly Alejandra quien posiblemente fue víctima de feminicidio

Posteriormente realizarán una marcha pacífica hasta la Plaza Bolívar, esto en punto de las 17:30 horas.

Lo anterior lo dio a conocer a través de sus redes sociales Egar Ángel, hermano de la joven de 35 años de edad desaparecida, quién ha compartido miles de veces la fotografía de Nataly.

Desde la fecha en mención que desapareció la joven colombiana de 1.52 de estatura, cabello negro, lacio y corto además de tener una cicatriz de cirugía de apendicetomía, el colectivo de personas desaparecidas Protocolo Alba emitió la ficha de desaparición misma que ha compartido en las diferentes redes sociales, sin tener hasta la fecha información alguna de su paradero y sin que autoridades hayan informado avances del caso.

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 Nata, posible víctima de trata de personas

“Ya Ha pasado  meses  que no sabemos nada de mí hermana, Nataly Alejandra Ángel Sáenz. Se encuentra desaparecida desde el pasado 18 de junio en la ciudad de Celaya, Guanajuato México. Sus hijos, familia y amigos nos preguntamos todo el tiempo ¿Dónde está? ¿Estará bien?, otros se preguntan ¿Pero qué hacía por allá? ¿Por qué se fue a esas tierras hoy por hoy tan peligrosas? algunos otros se atreven a juzgar y a justificar lo injustificable. Lo cierto es que Nata es mi hermana una mujer colombiana, trabajadora, responsable, alegre, buena, conversadora, vanidosa, y buena bailarina, que decidió buscar mejores oportunidades fuera del país para sus hijos y para ella.

Se arriesgó a dejarlo todo y emprender camino en tierras lejanas, ilusionada y convencida de lograr lo que se propone, tal vez no fue la mejor elección, pero para decir verdad, en Colombia está muy dura la situación, y más para una madre cabeza de hogar que no tuvo el privilegio de ingresar a una universidad, tal vez por ser madre desde muy joven y tuvo que asumir y cambiar la universidad por el trabajo diario y constante durante muchos años como muchas otras mujeres en Colombia.

Hoy los días pasan el desespero no merma, más bien se incrementa la zozobra y la desolación, ni hablar de la frustración que produce estar a miles de kilómetros de distancia. Todos los días pienso ¿Por qué pudo haber desaparecido? ¿Por qué nadie sabe nada? Es una situación que no se la deseo a nadie.

Con su desaparición sabemos que fue usada por una red de trata de personas con fines de explotación sexual, un delito que a diario sufren en especial mujeres vulnerables, quienes son captadas por mafias como en el caso de ella.

Esta difícil y compleja situación por la que hoy atraviesa mi familia le puede suceder a cualquier otra en un país como el nuestro o como México, donde reina el delito y las mafias están presentes desde las más altas esferas del poder. 

A mí como hermano no me queda otro camino al de seguir buscando a mi hermana hasta encontrarla, por lo tanto, mi familia y yo agradecemos que nos ayuden a hacer visible el caso de mi hermana, también a hacer presión a las autoridades para que se avance en la investigación del caso, también a hablar en sus casa que este caso para que sirva de ejemplo para que ninguna otra mujer en Colombia o en México o cualquier otra parte del mundo sufra del flagelo de la trata de personas y ahora de la desaparición (sic)”.

La esperanza de su regreso

“Nata donde estés trata de estar tranquila, respira fuerza nata, no dejes de luchar, recuerda lo verraca que eres y hasta donde haz llegado, trata de escuchar la naturaleza y llenarte de vida, ríe para que nunca se te olvide, recuerda el rostro tus hijos, acuérdese que nos seguimos ayudando desde la distancia, mi mamá es la mejor de las guerreras y te espera para abrazarte cuando regreses.

Prometo una fiesta cuando regreses para que bailemos, como siempre, al son de una buena salsa, reiremos de felicidad infinita. Esperamos con ansias que regreses a estas tierras áridas y agrestes que te vieron nacer”.

MD