EN PLATA. Es una paradoja que a estas alturas y con un problema que ubica a Guanajuato en otro de los top indeseables, los diputados estén debatiendo apenas una reforma que implica la definición de lo que es una fosa clandestina.

EL ENTORNO. Desde hace varios meses, Guanajuato ha entrado al top de las entidades con más fosas clandestinas y cuerpos recuperados, producto del problema de desapariciones forzadas, minimizado o de plano ignorado por las autoridades locales.

NUEVA CIRCUNSTANCIA. El problema es que desde la Ley General de Desaparición Forzada, es decir la que aplica en lo nacional, no hay una definición como tal lo que limita a los estados pero también permite que algunos hagan malabares con los términos jurídicos y disfracen o nieguen la existencia de un problema que en realidad tienen.

LO QUE HAY. La definición de fosa clandestina como tal no está en la ley federal y hoy los estados se rigen por un protocolo que es acordado por la Comisión Nacional de Búsqueda y las comisiones estatales que están integradas como Guanajuato.

REZAGOS. Y si nos sorprende que Guanajuato llegó tarde a abordar con la seriedad que amerita el tema de las desapariciones forzadas, hay entidades que seguramente siguen fingiendo que la virgen les habla.

MOMENTO. Ayer en el Congreso local se realizó una mesa de trabajo justo para trabajar en una ley que permita la definición de fosa clandestina. La ley probablemente se aprobará en Guanajuato aunque eso solo supone pedirle al Congreso federal que tome atención en el tema.

AGENDA. Resulta paradójico también que en la 4T que tomó el toro por los cuernos en desapariciones forzadas, se mantenga esa laguna en la ley federal. Pero ya vimos que la insuficiencia de leyes no puede ser un pretexto si hay voluntad política para atender el tema como ocurre en Guanajuato.

ACTITUD Y RESPONSABLES. Es abismal la diferencia con la que la administración de Diego Sinhue reconoció un problema que el de su antecesor Miguel Márquez ignoró por completo. En el sexenio pasado se dijo que no se atendía en lo operativo desde la Fiscalía porque las leyes limitaban a la autoridad.

DEBILIDAD. Y este sexenio vimos que es una cuestión de voluntad política. Eso se reconoce aunque el Fiscal Carlos Zamarripa no pueda evadir los argumentos que dejan clara su actitud omisa en la materia, uno de los grandes pecados de su gestión.

LA REALIDAD. Por lo pronto, vamos a ver qué sale de todo esto porque en Guanajuato, prácticamente no hay semana en la que no tengamos novedades sobre una nueva fosa clandestina que sigue golpeando en la línea de flotación a una entidad que a pesar de los esfuerzos de la autoridad sigue sumido en un severo problema de violencia.

LA DEL ESTRIBO…

La semana entrante, antes y después del tercer informe de gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, será de un trajín intenso para el gobierno estatal porque se habrán de consumar los cambios obligados por los miembros del gabinete y funcionarios de otros niveles que serán candidatos en los próximos comicios.

El informe dieguista será el jueves 4 de marzo y los funcionarios de designación tendrán que irse a más tardar al día siguiente por lo que todo embona para que ese evento marque una suerte de relanzamiento del gobierno estatal que enfila a la primera mitad de su mandato a la que arribará ya con el conocimiento del resultado en las urnas.

Por lo pronto, también se avecina una ola de solicitudes de licencia en la bancada del PAN que llevarán a su curul de un jalón por lo menos a 6 diputados y diputadas más.

Saque usted de esa lista al legislador leonés, José Guadalupe Vera que va como regidor en la planilla de Alejandra Gutiérrez, candidata panista en León. Resulta que su suplente es Aldo Márquez quien también es candidato a diputado local. Así que, el diputado que en un épico resbalón, prometió en un debate en 2018 que en su gestión a los corruptos y a los no corruptos les iba a ir mal, será la excepción a la regla.

SHEFFIELD, AYALA Y JOSÉ ARTURO: 11 AÑOS DESPUÉS

Los personajes siguen vigentes pero en diferentes trincheras y desde sus nuevas posiciones, siguen siendo rivales.

Hace 11 años, la fracción del PRI en el Ayuntamiento leonés cabildeaba para que fuese un panista el ratificado como presidente del Patronato de la Feria de la ciudad, uno de los consejos ciudadanos más cotizados en la comarca.

La fracción del PRI era encabezada por el hoy candidato a síndico panista, Arturo Sánchez Castellanos. El beneficiario del apoyo, el ahora secretario de Gobierno Luis Ernesto Ayala. El gobernador era Juan Manuel Oliva (hoy flamante asesor del candidato del PRI a la gubernatura de Nuevo León y el alcalde, Ricardo Sheffield quien ahora es titular de Profeco.

Este último estaba envuelto en una cruzada para modificar la inclusión de empresarios y personajes de la sociedad civil en los consejos ciudadanos y abría frentes de conflicto con algunos de los poderes fácticos en la ciudad que se resistían a soltar la mazorca.

Aquel día, la fracción tricolor encabezada por el empresario José Arturo Sánchez Castellanos votaba en contra el reglamento de la Feria y pedía, se ratificara como presidente al hoy síndico Luis Ernesto Ayala Torres.

José Arturo sabía perfectamente que lo que pedía era un imposible. Si a alguien había vetado Sheffield de origen era a Ayala Torres quien todavía entonces era el padrino político de Miguel Angel Salim Alle, rival enconado de Sheffield al interior del PAN.

El entonces edil leonés ya tenía en mente a Gabriel Pérez, que luego fue  regidor suplente en el cabildo de Héctor López Santillana.

Y hoy, Sánchez Castellanos no es ya militante del tricolor ni Sheffield del PAN. Luis Ernesto sigue siendo panista y ahora más que nunca es aliado de Sánchez Castellanos y ambos rivales del exalcalde que milita en la 4T y que buscará de nueva cuenta la candidatura a gobernador.

A pesar de las nuevas casacas que portan, los sentimientos se mantienen. Los poderes fácticos se imponen. Ayala Torres sigue siendo uno de los estelares en el PAN-Gobierno y Sánchez Castellanos, el ejemplo más reciente del poder de persuasión del PAN para llevar al gobierno a figuras del sector empresarial.

REGRESO A CLASES PRESENCIALES: POCO MENOS QUE IMPOSIBLE

En un entorno como el actual, con una segunda ola crítica de contagios y muertes que ha sido mucho más costosa para muchas familias en Guanajuato y un esquema de vacunación que avanza a paso de tortuga, es iluso pensar que la autoridad en el estado pueda permitir el regreso así sea gradual a las clases presenciales en escuelas privadas.

La declaración del presidente de la Federación de Escuelas Particulares en el estado causó cierto revuelo en círculos informativos pero el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo sin aludirlo de manera directa, dijo que este año escolar está prácticamente cancelada la posibilidad del retorno. Y si no lo hace el sector público, no hay razón para hacer diferencia con las parriculares.

Aún más, aventuró a pronosticar que si bien nos va, al cierre de este año o principios del 2022 apenas se estará concluyendo con el plan de vacunación a la población de forma tal que se pueda considerar que se logró la ansiada inmunidad de rebaño.

Y esto, está atado a varias condicionantes. Si nos atenemos al ritmo de avance de la aplicación de la vacuna, el logro de la inmunidad de rebaño tardaría todavía mucho más.

Estamos a expensas de que los pedidos a los distintos laboratorios que hay en el mundo, lleguen en grandes volúmenes porque los shows que monta la 4T para difundir el arribo de cargamentos de 200 mil dosis, pronto perderán el efecto buscado y su aplicación será más compleja porque los universos poblacionales de adultos entre 50 y 60 años o 40 y 50, son mucho mayores que los de 60 y más.

En otras palabras, con cantidades tan limitadas y demandas mayores, la insatisfacción crecerá.

Y el retorno a clases está lejos porque, para empezar no solo son los padres de familia los que lo tienen que reclamar y avalar sino los maestros y esto implica negociaciones con el sector magisterial.

Los maestros no van a aceptar regresar a clases presenciales si no están vacunados y eso no se ve cercano al menos en Guanajuato. Ya sabemos que los menores de edad no serán vacunados todavía pero ellos sí pueden contagiar.

Los gobiernos estatales difícilmente asumirán el riesgo que representa la convivencia de lunes a viernes de grupos de menores en un salón de clases mientras el virus sigue activo y la letalidad presente.

Llámenle “año perdido” desde el punto de vista académico o por lo menos, de baja calidad pero el regreso a clases presenciales se ve imposible en este ciclo y todavía lejano para el que arranca en agosto.