Ana Lilia Ojeda

Purísima del Rincón.- Para la segunda dosis de vacunación contra el Covid-19 en el municipio de Purísima del Rincón, se presentó población local, de Ciudad Manuel Doblado, San Francisco y la Unión de San Antonio e incluso de otros estados; se extendió la convocatoria debido a que hubo algunas personas que no se presentaron a su segunda dosis.

Servidores de la Nación, como Jonatan Rodríguez, confirmaron que el viernes se tuvo la mayor afluencia de población, y este sábado bajó mucho la demanda; en recorrido por los tres módulos (Nueva Deportiva, Auditorio Gilberto Palomino y San Andrés de Jalpa) se pudo apreciar circulación muy esporádica de la ciudadanía.

Se les aclaró en la convocatoria que sólo fue llamado para segunda dosis, exclusivamente de vacuna Sinovac, e incluso se llamó a quienes se vacunaron con 59 años en León, porque cumplen los 60 años este año.

“La segunda jornada de vacunación para Purísima del Rincón, se trajo en cumplimiento a cuatro mil 378 dosis, en seguimiento a la población que se vacunó hace un mes, pero hay personas que dejaron de completar su esquema, eso ya es responsabilidad de la gente, pues finalmente no es obligatoria, cada uno puede determinar cómo cuidar su salud”, expuso.

Protección Civil, por su cuenta, confirmó el avance de las brigadas de vacunación, incluso en algunos lugares de Purísima con visita directamente en las casas donde hay población postrada en cama. Igualmente, el viernes acercaron a 12 personas a módulos, mientras el sábado en la primera parte del día sólo una persona requirió el servicio y luego lo canceló.

A su vez, protección Civil de San Francisco estuvo haciendo visitas para trasladas en ambulancia a pacientes de la ciudad que necesitaban su segunda dosis, como es el caso de Rubén Rodríguez León.

A la mitad del día, el promedio de vacunas que llevaban aplicadas era de 250 a 300 por módulo.

Fin del año más frustrante

Bertha Aurora Muñoz Ontiveros, asistente médica de la unidad T1 del IMSS en León, es de la población o personal médico que no fue considerada a vacunación, por haber estado de licencia en casa un año, y puesto que le dijeron que tampoco la programarían a vacunación hasta que no regresara, buscó su atención de manera externa.

Un año estuvo encerrada por completo debido a que tiene diabetes, y por la edad, le dieron la indicación que sólo podía regresar con cambio de semáforo. Sus hijas son enfermeras, así que no la dejaban salir para nada, le llamaban la atención para que se cuidara en extremo; a pesar no enfermó, no hubo contacto con sus hijas, “casi, casi me pasaban la comida por debajo de la puerta, fue un tiempo frustrante”, señaló. Ahora con su segunda dosis, no por ser parte del sector médico, sino por estar en el grupo de 60 años, y viajar de León a Purísima, se dijo feliz, no tuvo ninguna reacción, sus compañeros de trabajo la recibieron muy bien.