Onofre Lujano

Acámbaro.- Don Pedro Pérez Anaya,  un hombre que se dedica de lleno a la albañilería y además a sus más de 50 años practica el atletismo en los veteranos, aprendió en México cómo se realiza el arte de la aerografía. Durante las fiestas patronales o festivales acude para que admiren sus cuadros y, junto con su esposa, buscan tener una entrada económica que los saque adelante con sus hijos y nietos.

El hombre señaló que en esta actividad de aerografía no se usan las herramientas tradicionales como un lienzo , pinceles y pinturas, sino una esponja, figuras de discos, moldes de animales, entre otros,. Este arte llegó a México en los años 60s, donde se pone pintura en un lienzo y ahí a base de aerosol se va plasmando la figura que se desea hacer sus pinturas.

Don Pedro Pérez Anaya acepta que aún le falta perfeccionar algunos cuadros. Sin embargo, menciona que la técnica la conoce y eso ha dado pauta para que la gente lo busque en lugares públicos donde, junto con su esposa, se instalan en festivales de arte y musical, eventos culturales y también acude a calles como el andador Juárez en el centro de la ciudad.

Comenta que la gente le llama la atención el momento cuando, después de hacer el cuadro, se tiene que secar a través del fuego que se aplica como aerosol, para que se tenga un secado, porque la pintura está fresca.

Cuenta que la gente, independientemente de que no compre algunas de sus obras, lo apoyan con una cooperación voluntaria que depositan en una alcancía, donde reconocen el trabajo y el riesgo que corre con el fuego para realizar un cuadro. Sin embargo, después de que observan los transeúntes el proceso para plasmar una imagen se animan compran el dibujo en color.

Señala que este oficio lo aprendió en la ciudad de México, algún amigo lo enseño y después por su cuenta ya en Acámbaro fue practicando esta técnica que compagina con su oficio de albañil. Destacó que esta actividad lo ha sacado adelante para apoyar a su familia.