Foto: Eduardo Ortega

Nayeli García

Irapuato.- Como un hombre trabajador, alegre y americanista de corazón es como será recordado Luis Vargas, quien llegó a Irapuato para servir a su comunidad, convirtiéndose así en un personaje reconocido de su gente.

Luis Vargas murió de manera repentina, aunque ya venía mermada su salud desde hace meses, en donde los 69 años que tenía ya se le notaban en su andar y en su hablar; el 21 de junio próximo cumpliría 70 años, recordó su hijo David Vargas, quien junto al ataúd de su padre, reflexionó cómo fue él en vida.

“Fue un excelente hijo, un excelente hermano y un buen padre”, dijo, pues al ser el menor de 15 hermanos del matrimonio de Francisco Vargas y Aurelia Gutiérrez nunca dejó de ver por sus padres y por sus hermanos, a quienes apoyó económicamente, aun cuando él no la estuviera pasando tan bien.

Y es que la peor época de Luis Vargas, fue justamente después de ser alcalde de Irapuato (2003-2006), durante la cual dejó un gran aprendizaje a su hijo que, con orgullo, señala que su padre “no se benefició de su cargo, él fue un hombre que buscó ayudar a su comunidad”.

“El recuerdo que me queda —porque habla muy bien de una persona—: cinco años después de ser alcalde pasamos años muy difíciles ahí en el negocio y eso me llena de satisfacción, porque había momentos que yo decía: si se hubiera beneficiado (cuando fue alcalde) aquí hubiera lo hubiera sacado, porque la estábamos pasando muy mal, y con el tiempo continuamos la labor y se fue estabilizando la situación económica sin llegar a la opulencia”, recordó.

“Un hombre trabajador”

“Luis Vargas simplemente fue un hombre muy trabajador que se adaptaba a las situaciones: cuando había dinero se vivía bien y cuando no, no importaba, le echaba ganas para salir adelante”, eso fue lo que le enseñó a sus cinco hijos.

Amigo de los exgobernadores Juan Manuel Oliva Ramírez y Miguel Márquez Márquez, y aunque hubo diferencias en el partido, fueron 23 años los que militó en el PAN, en donde fue ejemplo de cómo era ser cercano a la ciudadanía, y ser parte del pueblo.

El exalcalde de Irapuato fue velado durante toda la noche, en donde amigos y conocidos más cercanos se acercaron a darle el último adiós para después realizar la misa de cuerpo presente en Las Criptas, en donde finalmente descansarán las cenizas de un hombre que llegó a Irapuato siendo un excelente distribuidor de productos alimenticios y se convirtió en el ‘Güero Vargas’, un referente en la historia y política de Irapuato.

A través de sus redes sociales fue emitido un mensaje de despedida de Luis Vargas hacia Irapuato:

“Fue un honor y placer servirte Irapuato, gracias, te entregué mi corazón y la pasión que me inspiraste siempre. Me llevo momentos maravillosos y experiencias inolvidables. Gracias a todas y todos por tanto cariño, pero, sobre todo, por la oportunidad de coincidir. ¡Y que chillen las balas, no es un adiós, sino un hasta siempre! Tu amigo, el Güero Vargas”.

ndr