Nancy Venegas

Irapuato.- Han pasado ocho años y siete meses desde que el Centro Paralímpico, ubicado en El Copal, fue inaugurado y desde entonces ha sufrido saqueos. Las huellas del olvido de la Federación son evidentes, el inmueble está abandonado y sin ser utilizado con el fin que fue creado para el entrenamiento de atletas. El alcalde Ricardo Ortiz Gutiérrez confió en que antes de que termine su administración finalmente el gobierno federal defina el futuro de las costosas instalaciones.

El 28 de marzo de 2012, con una inversión de 540 millones de pesos, autoridades estatales, federales y municipales, inauguraron el Centro Paralímpico, entonces se presumía como un complejo deportivo único en su tipo, pero desde esa fecha el edificio no ha sido utilizado. La Federación olvidó su responsabilidad para la operación y administración del lugar, pese a que en varias ocasiones funcionarios municipales y estatales han ofrecido alternativas para reactivarlo. El alcalde Ortiz Gutiérrez informó que sigue a la espera de que el gobierno federal defina el futuro del inmueble.

“El director de Code, Isaac Piña tomó cartas en el asunto y está sumiendo una representatividad del Estado para ofrecer garantías de que el Paralímpico funcionará si es que nos lo ceden, concesionan, etcétera”.

Según el último dictamen hecho en el Paralímpico, se necesitarían al menos 50 millones de pesos para rehabilitarlo pues ha sido víctima de saqueos y deterioro por el paso del tiempo. En las propuestas presentadas a la Federación, se ofreció que los gobiernos estatal y municipal, participarían económicamente en las obras de mejora en las inmediaciones, pero a la fecha se desconoce la decisión de la Administración federal.

“Espero que se resuelva lo del Paralímpíco, cada día hay una cercanía mayo con la gente de Code, esperemos que antes de que concluya esta Administración pudiéramos tener mayores avances”, dijo el presidente municipal.

LC