Óscar Jiménez

León.- Han pasado ya 217 años desde la primera ocasión en la que el Estado de Guanajuato tuvo que recurrir a un ‘programa’ de vacunación para frenar una enfermedad.

Desde 1796 en el Reino Unido proliferó un problema de viruela, que tuvo en sus primeras víctimas a las ordeñadoras de vacas, que se contagiaban por el contacto con las ubres, con pus, de los animales. En aquel año, el luego reconocido médico Edward Jenner, experimentó extrayendo pus de una pústula de una de las ordeñadoras que había tenido viruela, y con ella, mediante un proceso de, lo luego llamado, ‘vacunación’ lograría inocular a un niño de ocho años.

Por ello, se derivó e implementó la palabra ‘vacunación’. Y aunque en un principio había opositores al tratamiento, para 1804 llegaría a la entonces Villa de León, donde se aplicaría a la población.

De acuerdo a una investigación realizada por Héctor Rodríguez, del Archivo Histórico de León, sería el médico militar cirujano, honorario de la corte de Carlos IV, Francisco Javier de Balmis, quien viajaría a América desde el 30 de noviembre de 1803 con la intención de llevar a cabo un proceso de vacunación, donde además de Puerto Rico, Caracas, La Habana, Mérida, Veracruz y la Ciudad de México, destacaba una estadía en la ciudad de León (entonces denominada Villa de León).

El proceso comenzó en 1804 con la vacunación del Virrey José de Iturrigaray y su hijo en un acto público en la Plaza Mayor, y para el 23 de noviembre se arribaría a la ciudad de León, para un día después, comenzar a poner la vacuna contra la viruela, con la que según se refiere en la investigación, se inmunizaría inicialmente a 184 niños.

Ya para 1840 se calculaba una situación peligrosa para el estado, según informaba Julián de Obregón al gobernador del estado; “Esta entidad contiene 13 mil habitantes y por un cálculo razonable, debe invadir el contagio de esta enfermedad más de 43 mil personas”, señaló, aunque ya se habían vacunado hasta 1839 8 mil 117 niños.

“Es un factor muy importante dentro de la medicina, para combatir enfermedades, epidemias, como la que actualmente todo el mundo está viviendo”, dijo el investigador Héctor Rodríguez, entrevista para correo.

Por fin, la erradicación

Luego de la muerte de la primera víctima de viruela maligna, Hilario Ramírez, de apenas un año de edad y que no se había vacunado hasta 1840, el proceso cobró mayor efecto hasta la erradicación de la enfermedad.

Durante ese año, ya se habían registrado 4 mil 125 personas afectadas solamente en el distrito de León, y así se pasaría, con la batalla constante hasta prácticamente un siglo después.

Según narra Héctor Rodríguez en su investigación histórica, en 1932 nació el Servicio de Salubridad Pública que dependía del Estado de Guanajuato, y quien finalmente intensificaría la vacunación, para así, por fin lograr erradicar la viruela en 1942.“Se buscaba que todos los casos fueran reportados y aislados, buscando así la erradicación de la viruela (…) Gracias a él (proceso de vacunación), se han salvado infinidad de vidas en la historia de la humanidad, y ahora cobra relevancia”, finalizó Héctor Rodríguez

LC