Conecta con nosotros

Eduardo Barajas Ramírez

Crédito vs Capital

Las tasas de interés negativas

Periodico Correo

Publicado

En

Las tasas de interés negativas

Al conocer que, durante agosto, la inflación general anual fue del 4.05%, fuera del rango objetivo de Banco de México, y observar las tasas de interés ofrecidas a los ahorradores por parte de la banca comercial, hemos comenzado la bienvenida a las tasas de interés reales negativas.

Esto significa que la inflación supera la tasa de interés nominal a las que un cuentahabiente invierte sus ahorros. Esto no es nuevo en nuestro país, tan solo en años recientes también hemos experimentado esta situación en 2016, 2014 y 2011. Lo realmente llamativo es que, en medio de esta situación, Banco de México parece estar relegando a un segundo plano el objetivo de inflación. Algunos de los miembros de la junta de gobierno ante diferentes foros, han desestimado el repunte inflacionario como algo temporal e incluso aseguran que la convergencia con la meta del 3% no esta en riesgo. Dado que los meses venideros, típicamente son aquellos con mayores presiones estacionales, y las coyunturas políticas que pueden provocar episodios de volatilidad, es difícil creer ese argumento.

Obviamente detrás de ese discurso se encuentra la justificación para continuar disminuyendo las tasas de interés, con un efecto positivo pero marginal en la recuperación económica, pues en este momento es más importante que el gobierno inequívocamente mande las señales adecuadas buscando recuperar la confianza para que la inversión vuelva a crecer; recordemos que acumulamos 17 meses de contracción en este indicador al mes de junio, por lo que provocar rendimientos reales negativos no ayudará por encima de los desafíos que sumará a la recuperación.

Con base en lo anterior, es muy probable que el próximo 24 de septiembre se vote mayoritariamente por una nueva reducción en las tasas de interés. Como contexto, actualmente invertir en CETES ofrece un rendimiento real de 0.40%.

Así el primer damnificado será la modificación de la percepción de riesgo, pues los fondos y aquellos que dependen de sus ahorros para vivir no verán más en las inversiones libres de riesgo una alternativa para colocar sus recursos a reserva de aceptar la pérdida de valor de su dinero, fomentando la creación de una burbuja en activos con mucho mayor riesgo para poder obtener un rendimiento superior a la inflación.

De igual manera, los bancos verán más presionado aún su margen de intermediación, pues la captación de recursos se vuelve más complicada al ofrecer tasas negativas a los ahorradores, alentando el aumento del spread en las tasas activas o incurrir en el financiamiento de proyecto más riesgosos. En un momento en el que el sistema financiero debe estar lo más sano posible para que apoye en la recuperación económica.

Y finalmente para el gobierno el financiarse, será más difícil o deberá ofrecer un premio mayor, pues el atractivo para los inversionistas extranjeros se verá reducido, con el consecuente riesgo que representa un aumento en la demanda de dólares.

Recordemos al fundador del Fondo de Cobertura Bridgewater Associates, Ray Dalio: “Si las tasas de interés ajustadas por inflación descienden en un país determinado, es probable que su moneda caiga”.

Comentarios

Continuar Leyendo
Publicidad

Eduardo Barajas Ramírez

El apalancamiento cubierto

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

El apalancamiento cubierto

En un mundo empresarial cada vez más competitivo que busca maximizar la creación de valor para sus accionistas y/o inversionistas, el costo de oportunidad de no apalancar financieramente una empresa ha ido en aumento, más aún con las tasas de interés a nivel global que se han mantenido en niveles cada vez más bajos y en algunos casos negativas. México ahora también se encuentra, aunque por razones coyunturales, ante la misma oportunidad, bajas tasas de interés y facilidad de acceder a diversos mecanismos que permiten cubrir cualquier repunte.

Cada vez que aludimos al término ‘Apalancamiento Financiero’, hacemos referencia a que una empresa está financiando la adquisición de activos por medio de crédito o deuda. Los motivantes para su uso son diversos, pero el principal es financiar la expansión de una empresa incrementando el rendimiento sobre el capital (equity), sin dejar de lado que, al hacerlo, también se aumenta el riesgo de insolvencia, lo cual, la hace más vulnerable en ciclos recesivos.

Sin lugar a duda la conveniencia de apalancar una inversión recae en analizar el momentum de la actividad económica, la ventajas competitivas y comparativas de la empresa con relación a su competencia, pero en todos los casos debemos atender a tres puntos: A) El destino de los recursos; B) Plazo y Estructura de pago del crédito y; C) El grado de apalancamiento de la empresa.

Respecto al destino de los recursos siempre me gusta remitirme a la hipótesis de la Inestabilidad Financiera del economista Hyman Minsky. Si el crédito obtenido y sus intereses pueden ser pagados con los recursos generados con los activos comprados, estamos ante una inversión cubierta. Si los recursos generados por los activos adquiridos sólo pueden cubrir el costo financiero, pero no el principal, estamos ante una inversión especulativa. Y finalmente si los recursos generados por los activos comprados no pueden siquiera cubrir los intereses, estamos ante una inversión ponzi, basada totalmente en la expectativa del aumento de valor de los activos adquiridos, como pasó en la crisis subprime en

EE.UU., lo que es la antesala para destruir valor para los inversionistas, pues se requerirá de mayor financiamiento en el futuro para servir la deuda contraída o invocar la bancarrota.

Por otro lado, no atender con la debida importancia, el plazo y la estructura de pago del financiamiento utilizado para adquirir los activos, esta directamente relacionada con la resiliencia de la empresa, la combinación de estos elementos permite alinear la productividad y vida útil de los activos adquiridos con el servicio de la deuda, así como incorporar márgenes de seguridad que permitan amortiguar eventos adversos o no previstos.

Como podemos ver el apalancamiento tiene un efecto amplificador, al igual que en las leyes de la física, la fuerza aplicada (Inversión) es menor a la fuerza resultante (Rendimientos Acumulados), de igual manera, a mayor apalancamiento, mayor será el efecto de las buenas o malas decisiones de inversión, aumentando progresivamente el efecto adverso de una mala inversión conforme aumenta el grado de apalancamiento, por lo que es relevante siempre mantener un margen de seguridad respecto a un escenario estresado.

En conclusión, ¿Es bueno apalancarse en este momento?

Por supuesto que sí, sin perder de vista los tres puntos expuestos, el apalancamiento financiero es uno de los mejores instrumentos para aprovechar las oportunidades que presentará la reactivación económica. El gran reto no es acceder al crédito, sino la evaluación y selección de esas oportunidades, siempre bajo la premisa de que sean ‘inversiones cubiertas’ en complemento a una disciplina de enfoque centrada en los mercados que ya se dominan.

Continuar Leyendo

Eduardo Barajas Ramírez

La Oportunidad del Apalancamiento

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

La Oportunidad del Apalancamiento

Los efectos del confinamiento para enfrentar la crisis sanitaria han afectado a una gran parte de las empresas, dejando a salvo aquellas que son habilitadas en su modelo de negocio por la tecnología digital y aquellas que cíclicamente se ven beneficiadas bajo la condición económica actual. Estos efectos han provocado una crisis de liquidez originada en los sectores económicos más afectados que se ha extendido poco a poco a lo largo de su cadena de valor impactando a otros sectores, obligando a que las empresas en general aumenten su deuda, sin importar desde que perspectiva se mida, ya sea en relación con el Ebitda, Equity o Ingresos, etc.

Por el lado de los agentes del sector financiero, hay una máxima que dice, a mayor endeudamiento de una empresa, mayor será el costo de financiamiento, reflejando así el premio al riesgo ante una estructura más apalancada y por lo tanto más vulnerable. Si a esto le añadimos que la deuda adicional contratada en su mayoría no esta siendo canalizada para incrementar el retorno sobre el capital invertido o aumentar los ingresos, sino para preservar la viabilidad de largo plazo de las compañías, disminuye aún más el margen de seguridad de operación.

Entonces, con base en lo anterior ¿Los costos de financiamiento aumentarán en el corto plazo?… No parece probable con base en los datos disponibles, aunque hay riesgos a monitorear.

El ciclo de relajamiento de las tasas de interés tiene como propósito facilitar el proceso de desapalacamiento de las empresas disminuyendo el servicio de la deuda de créditos contratados con anterioridad bajo condiciones de tasa de interés variable, así como en la contratación de nuevos créditos con tasas de referencia menores a lo registrado durante 2018 y 2019.

Esto ayuda a neutralizar un mayor premio al riesgo requerido a través de un mayor spread sobre la tasa de referencia, sobre todo en aquellos casos donde el deterioro es evidente en los fundamentales de la empresa o sectores económicos con menores tasas de recuperación. Sin olvidar como aspecto positivo, que el costo financiero de la deuda adicional contratada servirá como escudo fiscal al deducirse de acuerdo con los límites establecidos por la Ley del Impuesto Sobre La Renta.

Si te encuentras entre los afortunados que lograron sortear los efectos de la pandemia sin la necesidad de contratar más deuda, estas ante la oportunidad de acceder a financiamiento vía crédito en condiciones que difícilmente se mantendrán más allá de 2021. Abriendo la puerta a financiar oportunidades de inversión con un costo de financiamiento muy competitivo una vez reactivada, (más no recuperada) toda la actividad económica.

Obviamente estamos atentos a la probabilidad de cambios en la política económica, que será cada vez mas necesaria ante el deterioro de las finanzas públicas y Pemex. De no llevarse a cabo, ciertamente se pueden materializar eventos que afecten el margen de maniobra de la política monetaria. Pero ante esos riesgos el uso de derivados de cobertura, tasas fijas o la negociación de topes a tasas de interés variable parecen ser las herramientas idóneas para aprovechar una temporada de oportunidades venidera.

Continuar Leyendo

Eduardo Barajas Ramírez

Pausa al Relajamiento Monetario

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

Pausa al Relajamiento Monetario

Este lunes el INEGI publicó la inflación de la primera quincena de agosto en donde pudimos ver que esta aceleró hasta alcanzar un 3.99% anual en el índice general. Esta medición se encuentra en el límite del rango alto del objetivo de Banco de México (3.0%  +/-1.0%), por lo habrá mayor atención en las próximas publicaciones, buscando más indicios que soporten el cambio de trayectoria en el corto plazo.

Además de que el aumento fue mayor a lo esperado por el mercado, desde la primera quincena de abril (medición más baja en lo que va del año), la inflación ha acelerado en la primera quincena de los siguientes cuatro meses. Y si comparamos de forma anual los períodos quincenales, ya acumulamos ocho períodos consecutivos con mayor inflación a 2019. La disrupción de cadenas de suministro a consecuencia del cierre parcial o total de actividades económicas no esenciales, aunado al efecto que tiene el incremento del tipo de cambio en la formación de precios, explican parcialmente este fenómeno.

Si la prudencia impera, Banco de México debería realizar una pausa en el relajamiento de las tasas de interés en la próxima sesión de la junta de gobierno de Banco de México, programada para el 24 de septiembre próximo. Disminuir la tasa de interés objetivo en medio de un repunte inflacionario, enviaría un mensaje de permisividad con mayores niveles de inflación que pueden provocar una pérdida de credibilidad de la política monetaria y comprometería uno de los pilares de la estabilidad macroeconómica.

Si bien la holgura de la economía y el precio de los energéticos brindan un margen de maniobra para una baja adicional en la tasa de referencia, podría no ser así respecto al tipo de cambio, recordemos que el ambiente en el que se desarrollará el siguiente anuncio de política montería será en medio de alta volatilidad, debido a dos grandes temas:

a) La discusión sobre la disciplina fiscal y la salud de las finanzas públicas de cara a la publicación del paquete económico 2021 dentro de los primeros días de septiembre próximo, lo que significa un alto en el camino para que las calificadoras actualicen su evaluación de riesgo, y expresen su posición sobre los planes del gobierno para mitigar el efecto que tendrá en la recaudación la pandemia activa, lo que podría desembocar en cambios sobre las perspectivas o incluso modificaciones de la calificación de la deuda soberana del país.

b) La campaña presidencial en los EE. UU., donde hasta ahora se perfila como favorito para ganar la mayoría de los votos electorales a Joe Biden en fórmula con la senadora Kamala Harris, esta última identificada como detractora del T-MEC, por lo que no sería ajeno que durante la campaña surjan posiciones desfavorables en temas comerciales y ambientales.

Es importante una disminución adicional en las tasas tratando de aligerar a empresas y hogares endeudados, aumentar la expectativa de mayor consumo e inversión, pero más importante aún, evitar abrir las puertas a la estanflación.

Continuar Leyendo

Publicidad

Portada Impresa

Cartón

Publicidad

Publicidad

Marcador

Salud

Ciencia y Tecnología

Extravagario