Karla Silva

Silao.- Desde la llegada del virus SARS-CoV-2 en 2020, la Secretaría de Salud de Guanajuato rebasa las 350 mil pruebas aplicadas para detectar pacientes contagiados, sin embargo la pandemia ha cobrado la vida de poco más de 10 mil personas en la entidad. La llegada de las nuevas cepas representa más que una preocupación, una alerta para continuar con las medidas de prevención. 

Ante el avance de la pandemia el titular de la Secretaría, Daniel Alberto Díaz Martínez, dio a conocer que a la fecha son más de 80 personas en las que se ha identificado una cepa diferente al virus original, con diferencias en cuanto a sus características genéticas. Para poder detectarlas a través de vigilancia epidemiológica se toman muestras que son enviadas al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) para que realice la sencuenciación del virus. 

Describió que las muestras se toman en casos probables o sospechosos, inicialmente en quienes tienen antecedente de viaje o contacto con personas que viajaron al extranjero. Entre las particularidades de estas cepas, dijo, está el que “parecen ser más contagiosas que la original sobre todo en pacientes jóvenes, y que pueden ocasionar casos más graves y mortales; afortunadamente nos damos cuenta de que las vacunas siguen protegiendo sobre estas variantes, pero seguramente la ingeniería genética hará que como pasa cada año con la influenza se pueda hacer alguna modificación que nos siga protegiendo sobre estas cepas”. 

Las nuevas cepas tienen presencia en más de 30 municipios de la entidad, principalmente en León, Irapuato y Celaya pero también en Acámbaro y Uriangato. El 54% del territorio estatal tiene una cepa diferente al SARS-CoV-2. Al respecto Díaz Martínez mencionó que no debe existir miedo ante esta situación: “No se trata de asustar a nadie, lo único que queremos es que todos nos mantengamos alerta, seamos responsables y no bajemos la guardia (…) ahora que se planea el regreso a clases hay que cuidarnos mucho”. 

Entre los grupos vulnerables están los pacientes con enfermedades crónicas o comorbilidades que de acuerdo con el Gobierno de la República a través de la Política nacional rectora de vacunación contra el SARS-CoV-2, estarían en tercer nivel en el orden de inmunización; no obstante en la tercera etapa que iniciará en Guanajuato esta semana se contempla a personas de 50 a 59 años de edad. 

Ante las implicaciones que conlleva un contagio en personas con enfermedades crónico degenerativas y como parte de las peticiones de la población, el funcionario expuso que pese los esfuerzos realizados no se ha logrado que accedan al biológico: “No ha sido posible porque los criterios de elegibilidad para los pacientes en este momento solamente es la edad (…) debería de ser así, sin embargo siendo respetuosos de los procesos y disposiciones federales llevadas a cabo por Sedena, los criterios de elegibilidad para las personas a vacunar son de ellos”.  

No obstante consideró que podría ser uno de los criterios para próximas fechas, pero dejó en claro que en este momento las dosis no pueden emplearse en este grupo poblacional. En esta Fase 3 no hay vacunas disponibles de manera comercial. 

Respecto a las unidades médicas dio a conocer que tras la reingeniería realizada debido a la elevación de casos y una vez que lo álgido de la pandemia transcurran, se reorganizará la distribución de camas que atienden a pacientes Civid-19, lo que permitirá retomar la consulta externa. Guanajuato continúa a la baja pero existe riesgo latente de que entre junio y julio en México podría existir un repunte en el número de contagios. 

Más de 800 mil guanajuatenses han recibido al menos una dosis de la vacuna anticovid que protege de casos graves, no del contagio. Guanajuato tiene seis millones 167 mil habitantes y de esta cifra entre el 10 y el 15% de la población cuenta con 60 años de edad o más. 

LC