Carlos M. Urzúa

A mediados de enero del 2020 fue registrado el primer fallecimiento en México debido al coronavirus Covid-19. Desde entonces, de acuerdo con las cifras oficiales del gobierno, alrededor de 325,000 mexicanos han muerto por la pandemia. Si esa cifra fuera cierta, el número de decesos por Covid ha sido hasta el momento del orden de 25 por cada mil mexicanos. Tal número es menor a los 30 decesos por cada mil estadounidenses que se ha registrado en el país vecino.

No estamos tan mal, parecería entonces. Bueno, no adelantemos conclusiones. Bien nos consta a todos que la tergiversación de los datos es uno de los pasatiempos favoritos de la actual administración. Y en esta ocasión es tan burdo el equívoco que en el mismo portal, coronavirus.gob.mx/exceso-de-mortalidad-en-México , aparece también otra cifra aproximada: 493 mil defunciones.

Pero aún ese incremento, de más del cincuenta por ciento respecto a los 325 mil mencionados antes, parecería una subestimación. En efecto, en ese mismo portal el propio gobierno estima que, desde el inicio de la pandemia, el exceso de mortalidad en México es ya del orden de 727 mil defunciones. Tanto los organismos internacionales dedicados a la salud como los propios gobiernos estiman de manera periódica ese “exceso de mortalidad”. La idea es esencialmente pronosticar, mediante modelos estadísticos, las muertes que se hubieran tenido bajo situaciones “normales”, sin la pandemia, y luego contrastar ese estimado con la cifra real. Casi todo ese exceso de muertes fue seguramente debido al coronavirus Covid-19, pero no todo. Bien pudo haber sido que algunas otras enfermedades fueron mal atendidas debido al colapso de los sistemas de salud, como fue el caso de México.

¿Es esa cifra de 727 mil decesos probable? Desgraciadamente podría ser otra subestimación, de acuerdo con un estudio publicado en la revista científica The Lancet el pasado 10 de marzo. Un centenar de especialistas encabezados por el profesor Haidong Wang, publicaron, para muchos países, estimaciones del exceso de mortalidad durante los dos primeros años de la pandemia, 2020 y 2021. En ese estudio México sale muy, pero muy mal librado. Los autores estiman que, tan solo en los dos años anteriores, el exceso de defunciones en México fue del orden de 798 mil. Tan grande es esa cifra que, en términos relativos con respecto a la población, Rusia es el único país que nos gana en la carrera por el peor desempeño mundial según esos autores.

Raúl Rojas, profesor distinguido de la Universidad Libre de Berlín y el mexicano más afamado en materia de inteligencia artificial, le ha dado seguimiento al asunto en varias colaboraciones para EL UNIVERSAL. Hace unos días lo consulté por correo electrónico acerca de esa danza de cifras. Con la acuciosidad que lo caracteriza, me recordó de entrada la mala calidad de los datos y la lentitud con la que se procesan las estadísticas de mortandad en México, además de que los modelos empleados por tales autores pueden no ser los más adecuados.

¿Cuál es el estimado que daría Raúl del exceso de mortalidad en México? Para el periodo que comprende los años 2020-2021 y las primeras nueve semanas del año en curso, él estima 762 mil fallecimientos. ¡Fiu!, con ello seguimos manteniendo la medalla de plata por el peor desempeño a nivel mundial.