Jessica de la Cruz

León.- Pese a que el número de adopciones de animales domésticos ha crecido entre un 8 y 11% en los últimos años a nivel nacional según el Inegi, la mayoría de los perros y gatos se siguen sacrificando de una manera violenta en las perreras municipales del estado; rescatistas han solicitado que se hago algo al respecto, con una política educativa en materia de prevención, campañas de esterilización o con aportación de recursos para la eutanasia.

Elizabeth Chacón, quien pertenece a la Unión de Rescatistas Independientes (URI), comentó que tan solo en León se tiene un estimado de 14 mil perros en calidad de calle, y los indicadores de la cultura de adopción de animales en Guanajuato son muy bajos; en esta ciudad, en promedio, se logran acomodar de 20 a 25 perros mensualmente y con la pandemia, esta poca cultura disminuyó, porque ya no hay campañas masivas de adopción.

A favor de la vida animal

Chacón señaló que, aunque está prohibido matar animales sin aplicarles un medicamento que los duerma, en el estado todavía se mata al animal de una manera violenta, que es meterlos tambos de agua y después electrocutarlos. Como rescatista tiene el dato que esta acción se realiza en Acámbaro, San Francisco del Rincón, Dolores Hidalgo y otros municipios.

Al respecto la diputada local Alejandra Gutiérrez comentó, que antes de que termine su labor en el Congreso estatal, espera que sus iniciativas a favor de la vida animal se aprueben y prosperen; en los próximos meses tendrá reuniones con diferentes municipios en donde se han presentado muertes violentas contra los animales, donde las perreras continúan sin aplicar la eutanasia.

“En este momento lo que se tiene que hacer, para que no exista un abandono, se requieren esterilizaciones, y fomentar las campañas”.

LC