Jonathan Juárez

San Felipe.- Antes de que se construya una casa, existe un proceso también de construcción de ladrillos. En San Felipe, por tradición, son especialistas en esto.

Fernando Méndez tiene su tabiquera en la comunidad de Peña Redonda. Su papá inició con el negocio y actualmente él es quien da seguimiento a los trabajos.

Construyó un horno al que le caben aproximadamente 20 mil ladrillos para pasar por su proceso de calentamiento.

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“Esto es de lo más tradicional, aquí es de lo más comercial lo que es el barro, la loseta, y todo eso. Años atrás, mi padre era el que tenía la ladrillera, nomás, yo le seguí.

“Al día se producen entre unos dos mil o mil 500 tabiques, también depende de los trabajadores que estén”, comentó.

Conjuntan el barro y el aserrín en un molde con las medidas exactas. Ya que están secos, los comienzan a meter al horno, hasta que se llena.

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Después pasan a un proceso de calentamiento, durante cerca de 20 horas para finalmente están listos para ser distribuidos.

Los tabiques van para municipios aledaños a San Felipe, como León y Silao, donde finalmente se comercializan.

Aunque Fernando indicó que las ventas bajaron un poco por la pandemia, aseguró que no le ha afectado considerablemente al negocio.

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“Durante la pandemia se bajo algo. Pero no nos afectó como a los que cierran sus negocios”, expresó.

“Producimos los tabiques rojos porque es más macizo, no produce mucha humedad y les da una mejor vista a las casas”, expresó.