Cuca Domínguez

Sarabia.- En el marco del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, el personal de Ejercito Mexicano siempre se mantiene listo y alerta para atender cualquier contingencia a través del plan DN III E, que inició su aplicación el 18 se septiembre de 1985.

El mayor de infantería Diplomado estado mayor de la XVI militar, Miguel Ángel Celaya Mayorga y la capitán primera enfermera Fabiola Granados Barrón, del Hospital Militar Regional, explicaron que éste plan de Auxilio a la Población Civil en Casos de Desastre, es un operativo militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) de México para que el Ejército y Fuerza Aérea Mexicana del país realicen actividades de auxilio a la sociedad afectada por cualquier tipo de desastre.

Este plan cuenta con 3 fases que son la prevención, auxilio y recuperación; en el primero todas las tropas del ejército ayudan a prevenir o adiestrarse para desastres naturales o humanos; en la actualidad se aplica desde el año pasado por la pandemia del COVID19 y la vacunación contra este virus; además de manera más reciente por las inundaciones por las lluvias o desfogues de las presas en diversas localidades, ya entró la fase de atención, precisó Granados Barrón.

Celaya Mayorga, destacó que se tienen todos los equipos que se requieran para el auxilio de la población, desde la atención médica incluso en lugares contaminados, ambulancia, camillas y personal de sanidad.

Otra área son los equipos de búsqueda apoyados por equipo caninos que están entrenados para la localización de personas; además se cuenta con una célula de intendencia, son los que activan las cocinas comunitarias, son las que cuando sucede un desastre se llegan a quedar poblaciones incomunicadas, sin víveres y el ejército a través de este programa, en coordinación con las unidades de Protección Civil y otras dependencias estatales y federales, se coordinan para poder abastecer a los afectados por medio de raciones calientes y sus 3 comidas al día.

Binomios caninos

El cabo del arma blindada Alberto Herrera Gaytán, perteneciente al 5º regimiento blindado de reconocimiento, trabaja desde hace 8 años con el Simba, un labrador que está capacitado con su cuidador; sirve para la detección y apoyo para las personas que están en desastres, ya sea un deslave, temblor, terremoto, se entrenó para desarrollar su olfato que a largas distancias puede llevar hasta donde pueda estar algunas personas bajo los escombros por ejemplo y ladra al encontrar a la persona.

En esta unidad se cuenta con 2 perros para búsqueda y rescate, otros más que son para detección de enervantes o explosivos.

El cabo Alberto, destacó que mantiene una cercanía con el perrito que normalmente se mantiene activo en promedio en 12, 13 años y luego se le jubila, pero se mantiene dentro de las instalaciones federales durante toda su vida, hasta que llega a fallecer.