Ya era demasiada austeridad en el Congreso local como para soñar otro año con presupuesto a la baja. Luego de 3 ejercicios fiscales con cantidades a la baja paulatinamente, por primera vez en 4 años, el presupuesto anual del Congreso local va a aumentar con respecto al ejercicio anterior.

Nomás agarraron un poquito de aire tras haber terminado de pagar la deuda por el nuevo edificio legislativo.

La Junta de Gobierno aprobó ayer el antreproyecto de presupuesto 2022 por 662.8 millones de pesos que presentará ante el pleno en días próximos y luego será incluido en el paquete fiscal del Ejecutivo.

En 2018, el presupuesto del poder legislativo fue de 704.4 millones; al año siguiente bajó a 697.9 millones; en 2020, 696.5 millones. En este 2021, el presupuesto experimentó la baja más sustancial al caer a 647.3 millones, casi 50 millones menos que el año anterior.

Para 2022, de ser aprobado subiría en poco más de 15 millones de pesos. De acuerdo al análisis presentado ayer por la Junta de Gobierno, la razón fundamental de la baja en este ejercicio fiscal fue debido a que se terminó de pagar la deuda pública para la construcción del nuevo edificio.

En 2018 y 2019, el pago de la deuda programada en el presupuesto fue de 48 millones en cada ejercicio y en 2020, de 44 millones.

El rubro que no ha dejado de incrementarse es el de servicios personales pues en 2018 fue de 422.8 millones de pesos; al año siguiente de 439.7; en seguida de 452.1 millones. Este año de 456 millones y en 2022 se elevaría a 469 millones de pesos.

En contraparte, en servicios generales la cantidad presupuestada ha ido paulatinamente a la baja al pasar de 153 millones en 2018 a 135 millones de pesos programados para 2022.

En materiales y suministros ha bajado de 22 millones a 18 millones en esos 4 años mientras que en ayudas sociales ha fluctuado entre los 28 y los 30 millones de pesos anuales.

LA DEL ESTRIBO…

Tantas veces que el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo presumió en los últimos 2 años los resultados de México Evalúa que colocaban a Guanajuato como la entidad con menor impunidad en el país aunque la cifra elevada (casi 90%) definía que era la menos peor que ahora llama la atención que el Fiscal Carlos Zamarripa se queja de la metodología de análisis.

Esa fue la reacción de este último luego de conocer el resultado del más reciente análisis que coloca a Guanajuato como la tercera entidad con menos impunidad en el país, pero también como la segunda donde más incrementó este fenómeno en el último año con el 11%.

En el índice 2020, Guanajuato aparece con un nivel de impunidad del 85.4%, lo que significa que en 85 de cada 100 casos que conoció, la Fiscalía General del Estado no logró ofrecer una respuesta satisfactoria a los hechos delictivos denunciados, ya sea logrando una sentencia o mediante mecanismos alternativos de solución de controversias en materia penal, según la nota de mi compañero Fernando Velázquez.

Ahora Guanajuato está en el tercer lugar, debajo de Zacatecas, con 76.6%; y Yucatán, con 85.3%.

Y Zamarripa se queja del estudio aunque no habla directamente de México Evalúa, dice que no está de acuerdo en que los casos que se arreglan por conciliación o justicia alternativa se tomen como algo negativo. Se acabó el amor.

SHEFFIELD VS SALIM; EL PAN VS PAN DE LOS VIEJOS TIEMPOS

Se hizo común en los relevos de las administraciones del PAN en León de 2003 cuando llegó Ricardo Alaniz y se fue Luis Ernesto Ayala; en 2006 cuando arribó Vicente Guerrero y en 2009 cuando lo hizo Ricardo Sheffield, que hubiese una cierta dosis de revancha o acciones legitimadoras del gobernante en turno para obtener un bono de credibilidad.

Alaniz en su momento criticó asuntos del SIT de Ayala Torres; Guerrero hizo una reingeniería absoluta en el organigrama municipal tras la gestión de Alaniz; Sheffield dijo que abanderaba el cambio en el PAN para seguir ganando aunque 3 años después ganó el PRI.

Y ahora, Alejandra Gutiérrez emprende su propia renovación moral con un par de investigaciones que van a la Contraloría Municipal y que involucran presuntas irregularidades de funcionarios de la actual administración.

En estas historias, ninguna guerra tan fraticida como la Sheffield y Salim. Este último, tras un proceso interno traumático lanzaba la primera piedra al denunciar despidos de funcionarios municipales en 2009 de gente que lo había apoyado en la interna y obtenía rápida respuesta de Sheffiedl.

“Yo no he despedido a nadie en últimas fechas, entonces es falso que a alguien se haya despedido por ese motivo; ahora, que dé nombres (Salim) y lo aclaramos, pues como ya abrió la boca en público pues que ahora en público lo aclare con toda precisión porque como tiene la costumbre primero habla y luego dice ‘es que ya no puedo hablar y lo voy a ventilar como un asunto interno del partido’, para mí ya no es un asunto interno del partido”.

Años después, su rebelión al oficialismo los unió. Concretamente, los sueños de ser candidato a gobernador del entonces senador Fernando Torres Graciano.

Miguel Salim y Ricardo Sheffield arreglaron sus diferencias que hace exactamente 12 años eran de antología.

En 2008, Salim quería ser candidato a alcalde con el padrinazgo de Juan Manuel Oliva quien era el gobernador y el segundo, edil en funciones empujaba a Mayra Enríquez (qepd) desde el poder para ser su sucesora.

Aquel fin de semana de octubre, en un evento realizado en el comité municipal del PAN leonés, Miguel Ángel Salim Alle, denunciaba públicamente que al menos 16 militantes habían sido despedidas de la presidencia municipal por acudir a reuniones de su precampaña.

Hoy, los 2 mantienen su relación en términos aceptables pese a que Salim, se quedó con una importante dosis de fortuna en el PAN y el segundo, es morenista a rabiar.

KATYA SOTO: LA CERRAZÓN DESINFORMADA

Quedó clarísima la apuesta del PAN en la sesión de instalación de la Comisión para la Igualdad de Género del Congreso local de que no tendrán la presidencia de la misma pero que esa instancia bailará al son que ellas toquen y nomás sus chicharrones van a tronar.

Eso no sorprende pero fue penosa la forma en la que lo ejecutó la diputada Katya Soto Escamilla que evidenció 2 cosas: la primera que no tiene muchas ganas de trabajar y la segunda, el desconocimiento de un principio básico en el poder legislativo: el diputado está por encima de su asesor y no al revés.

Resulta que la legisladora blanquiazul propuso en la metodología de las primeras 2 iniciativas que revisará la comisión que las mesas de trabajo solo participarán los asesores de las diputadas y el secretario técnico de la comisión pero no sus integrantes.

Lo que pidió Soto Escamilla, por cierto, reelecta en el cargo, y que fue apoyado por sus compañeras Noemí Márquez y Martha Hernández Camarena fue que se eliminara a las diputadas como participantes de la propuesta de metodología de las mesas de trabajo para revisar esas iniciativas. Total, para eso están los asesores.

Se trata de las de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Guanajuato; la Ley para una Convivencia Libre de Violencia en el Entorno Escolar para el Estado de Guanajuato y sus Municipios; y la Ley para Prevenir, Atender y Erradicar la Violencia en el Estado de Guanajuato, a fin de prohibir el castigo corporal.

Por más que la diputada presidenta de la comisión, la priista Yulma Rocha le dijo que no se podía impedir la presencia de ningún diputado o diputada y que la obligación primaria de legislar era de ellos y que los asesores solo forman parte del equipo de trabajo, la panista se sostuvo.

Dijo que su propuesta estaba sustentada en la Ley Orgánica del Poder Legislativo aunque no citó expresamente el párrafo que la avalaba. Yulma Rocha procedió a la votación mientras sus compañeras de partido, irreflexivamente votaron el despropósito de la legisladora.

¿A quién se le ocurre pensar que desde los acuerdos de una metodología se puede dictaminar que un diputado o diputada no puede asistir a las mesas de trabajo que se le antojen? Imagine usted a los asesores diciéndole a los diputados: “lo sentimos, no puede pasar”.

Habría que preguntar al coordinador Luis Ernesto Ayala si ese va a ser el talante de sus legisladores y legisladoras. No el del agandalle y el mayoriteo que se da por descontado sino el de la cerrazón desinformada que ayer exhibió la diputada Soto.

Dicen los maloras en el PAN que así por el estilo estarán algunas intervenciones de los azules en esta legislatura. Los mismos que dudan de las tablas de Luis Mario Aguilar y Maya como flamante coordinador de asesores. Denle chance.