Con Ton y Son

El ‘chico problema’

Algunos optan por picarles el cuello a los compañeros de adelante con plumas calientes, otros le juegan ‘al vivo’ en los exámenes o abusan de los acordeones en hoja tamaño rotafolio. En mis épocas estudiantiles tuve compañeros que hacían caricaturas de aquellos entrañables seres llamados profesores, e incluso, algunos malandrines les aventaban gelatina por la espalda. En fin, chicos problema.

El deporte guanajuatense tiene a su propio chico (no tan chico) problema, y CODE funge como el típico tipo mal encarado que hace la labor de rector, con el que por supuesto, el chico problema tiene ‘pique y piquete’.

Hablamos de Paco Rueda, entrenador de clavados, que esta semana se volvió a ‘robar el sándwich’ de la comisión, pues resulta que afirmó (entre juego, enojo e interés) que los trampolines del ‘templo mayor’ conocido como Centro Acuático de León I, serían retirados porque había adeudo entre las partes constructoras.

La noticia, sin –aun- interés mediático, llegó a los altos mandos de CODE, quienes hicieron el mismo ‘corajito’ que ya les ha ocasionado el ‘Chico problema’ en otras ocasiones. A decir por Isaac Piña, titular de la Comisión de Deportiva, los saldos financieros por concepto de la construcción y equipamiento del centro se finiquitaron entre la Secretaría de Obra Pública, y quienes tendrían todavía un supuesto adeudo de 500 mil pesos en crédito con los proveedores de Duraflex (marca de trampolines) sería la empresa ‘Movimientos Industriales’ (ganadores de la licitación).

 Pero de eso al ‘embargo’ hay mucha distancia, o al menos fueron las versiones oficiales, que señalan que Obra Pública entregó los 60 millones para la última etapa de construcción y cumplió con su parte del contrato. Ahora, los que no han entregado la totalidad del contrato es la empresa de construcción, aunque según Piña Valdivia, todavía están en tiempo y forma de hacerlo, pues apenas se dará el cierre de esa gestión.

La cosa es que no es la primera ‘piedrita en el zapato’ que le pone Rueda a la gente del deporte estatal, porque cuentan las malas lenguas que no ha respetado los lineamientos de manejo del Centro Acuático y se “para a la hora que quiere con sus clavadistas y sin avisar”, cuenta un empleado.

Al tema se suman otros colaboradores de CODE quienes también señalan que les ha sacado uno que otro susto. Pero el ‘interés tiene pies’ y las disputas habrían surgido desde que no le renovaron contrato al parejo de otros entrenadores, sino hasta hace apenas unos días. Y en ese sentido tenía razón Rueda, pues mantiene de pie a uno de los equipos más galardonados, pero haciéndola de ‘Chico problema’ ‘tiro a la fosa’ a la SOP, CODE y allegados (que guardan rencor en pecho).

Me despido lenta y silenciosamente, de puntitas, para que usted lector cierre el changarro, antes de que nos vengan a cobrar ‘la colegiatura’.