Con la colección completa

José cuenta con las seis medallas del Maratón de la Ciudad de México.

José Roberto Marmolejo Sánchez  cuenta como este último año que asistió a las seis ediciones del Maratón de la Ciudad de México

Onofre Lujano

Acámbaro.- Un acambarense puede presumir que hizo la hazaña que muchos no han podido lograr, como es el reunir las seis letras de la palabra ‘México’, mismas que se otorgaron en las seis ediciones del Maratón de la Ciudad de México.

La respuesta que he recibido de los compañeros y los atletas es algo halagador, me motiva  a seguir adelante, mi vida ha sido una constante en el deporte, fui voleibolista, basquetbolista y desde hace 15 años ingrese al atletismo”

José Marmolejo, Atleta acambarense

José Roberto Marmolejo Sánchez  cuenta como este último año que asistió, a pesar de sufrir un asalto en el metro y caer durante el recorrido, finalmente pudo obtener la sexta letra por cumplir con los más de 42 kilómetros que costa esta justa que reúne a más de 50 mil participantes.

El deportista que conjuga el atletismo con su carrera como maestro y desempeña el puesto de subdirector en la ciudad de Acámbaro, refrenda su orgullo de haber participado en los seis maratones.

“En el mes de febrero de este año me operaron de la próstata y temía no poder asistir  y esta colección  fue  por haberse cumplido 50 años de haberse realizado la olimpiada de 1968 en México, y en mi caso se dice que quien no sufre el gozo no es el mismo y me sucedieron cosas inexplicables”, comentó.

En su última asistencia se arrodilló en la pista del Universitario.

Un día antes de la carrera, José fue a recoger su paquete de participante al Foro Sol y a su regreso lo asaltaron en el metro, lo golpearon y despojaron de su celular, algo que lo desanimó al grado de pensar en no participar.

Después del mal momento decidió correr, pero en el kilómetro 2 sufrió otro duro golpe al caer y tener que recibir asistencia médica, sin embargo, no fue algo que le impidiera terminar con el recorrido.

Luego de varios kilómetros, finalmente llegó a la meta del estadio Olímpico Universitario, ”es algo grandioso llegar  y no se puede comparar el momento, se hace nudo en la garganta, hay gente que llega llorando (…) yo me hinqué y di gracias a Dios”, narró José, que ya espera el 15 de septiembre para correr con el fuego simbólico.

RC