Luz Zárate 

Celaya.- Vecinos del Barrio de Tierras Negras, realizaron su tradicional fiesta patronal para festejar a la Virgen de Guadalupe, así como el aniversario 158 del templo.   

Los organizadores platicaron que en otros años llegaban hasta 6 mil personas y en esta ocasión solo hubo 300 visitantes, ya que el Rector del templo de Tierras Negras, Arturo Valle Hernández, pidió que únicamente acudiera un representante de cada comunidad y de las localidades que tradicionalmente peregrinan.

En  año no hubo las magnas peregrinaciones ni grupos de danzantes como cada 12 de enero, día en que se festeja a la Virgen de Guadalupe. Las actividades se dividieron en varios días.

Desde hace décadas, los habitantes del Barrio realizan un festejo en grande, todo inicia con una novena desde el domingo 2 de enero y hasta el 7. Esta vez el martes se llevaron a cabo las tradicionales mañanitas con banda de viento, luego se hizo un recorrido con la imagen de la Virgen de Guadalupe, una misa y la velación.

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Foto: Martín Rodríguez

A las 5 de la mañana fueron las mañanitas con mariachi; una hora más tarde la misa; a las 12 se efectuó una misa especial por los enfermos; y a las 5 de la tarde hubo otra celebración eucarística a cargo del Obispo Víctor Aguilar Ledesma.

Debido a los contagios no hubo danzas en el atrio; por la tarde se presentó un grupo musical y en el exterior del templo se realizó la tradicional verbena popular en donde los juegos mecánicos y los puestos de antojitos mexicanos no faltaron. 

José de Jesús Landín Mendoza y Rafael Mendoza Cervantes, contaron que ellos son originarios del barrio y se sienten orgullosos de sus raíces y de ser descendientes de los primeros pobladores que llegaron a Tierras Negras.

Pero melancólicos platicaron que desgraciadamente no se pudo hacer en grande el festejo por la pandemia del Covid-19. Señalaron que las actividades realizadas se enfocaron en la fe y la alegría de festejar a la Virgen de Guadalupe.

Foto: Martín Rodríguez

“Me siento orgulloso de haber nacido en este barrio, porque mi familia nació aquí, mi abuelo fue mayordomo una época, en una ocasión le dijeron a mi abuelo Tello que no tenían dinero para recibir a los peregrinos y para darles de comer por lo que él se ofreció a apoyar y por eso yo me involucré en la organización”, platicó José de Jesús Landín Mendoza.

Rafael Mendoza Cervantes, relató que él es descendiente de las primeras familias que llegaron al Barrio, hace unos 170 años y que la veneración a la virgen de Guadalupe que ahí se encuentra data del siglo XIX.

La historia cuenta que la Virgen de Guadalupe que está en el templo del barrio, proviene de San Diego de la Unión, cuando la peste azotó el lugar y un indígena de nombre Laureano Collante, salió del pueblo tras la muerte de su familia, pero se llevó la imagen guadalupana pintada sobre un tablón de mezquite en su morral.

Posteriormente, este joven se instaló en la hacienda de Yustis, donde se le adjudicaron milagros de curación a la imagen, años más tarde la pequeña casa donde se situaba se incendió y el tablón resultó prácticamente ileso, lo que aumentó la fe hacia este cuadro.

Una vez más, el joven indígena tuvo que emigrar hasta instalarse en lo que actualmente se conoce como el Barrio de Tierras Negras y el templo fue inaugurado un 12 de enero de 1864.

El 12 de enero se festeja el aniversario del Templo de Tierras Negras, a la Virgen de Guadalupe y también se recuerda que las gorditas tienen su origen justamente en la fundación de la capilla.

La tradición de las famosas ‘gorditas de Tierras Negras’ es una historia relacionada con la virgen de Guadalupe, pues los lugareños dicen que este platillo tradicional de este barrio fue una receta entregada por la Virgen María en la inauguración del templo.

Y es que cuentan que, durante el festejo por la inauguración del templo, no había qué darle de comer a los peregrinos y una mujer muy bonita se acercó a las mujeres y les enseño a hacer las gorditas.

“Este año fue muy escueto, se enfocó a que la gente viniera a rezar, en la novena de la Virgen, el rosario , la velación de la Virgen; el 11 se hace un recorrido con la virgen que esta vez fue muy corto pero fue más largo y este día que son básicamente celebraciones eucarísticas, pero no llegaron los peregrinos como llegaban en años pasados y no se hizo aquí los bailes, la música y la entrega de comida”, mencionó Landín Mendoza.

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