Nayeli García

Irapuato.- La comunidad de Aldama se ha convertido en ‘el basurero del Corredor Industrial de Guanajuato’, pues en al menos 5 kilómetros a la redonda tienen que convivir con tres rellenos sanitarios, dos de ellos de manejo especial de residuos, con tres parques industriales y sus empresas que tienen contaminados sus ríos y el subsuelo.

Alejandro Olmos Caratachea, ejidatario de Jaripitio señaló que la comunidad ya no soportaría un relleno sanitario más, como lo pretende construir la empresa Promotora Ambiental La Laguna, la cuál interpuso un recurso legal para dar marcha atrás a la suspensión definitiva otorgada por el Juzgado Noveno de Distrito.

Detalló que la empresa se presentó como tercer interesado y argumentó que los intereses de Irapuato están por encima de los habitantes de Aldama, pues la zona requiere de un relleno sanitario de su tipo, por lo que este recurso sumado al informe presentado en el último momento por la SMAOT al juzgado la audiencia constitución programada para el 27 de octubre fue aplazada hasta el 18 de enero.

Tres rellenos en la zona

Sin embargo, Alejandro Olmos señaló que en un radio de 5 kilómetros alrededor de la comunidad se concentran al menos 30 mil habitantes que serán perjudicados con un nuevo relleno sanitario, pues a menos de un kilómetro y medio se encuentra el relleno sanitario o sitio de disposición final de la empresa Cifunsa del Bajío, ahora conocida como Draxsón que opera desde el 2016, cuyos residuos son metales fundidos que pese a tener una membrana para evitar la contaminación, los lixiviados ya se filtraron a un banco de material pétreo y  mantos acuíferos, situación que se está estudiando.

En un recorrido realizado en la zona, se pudo observar como camiones de la empresa GEN, filial a la empresa PASA y quienes tienen concesionada la recolección de residuos, llegan a depositar residuos en el sitio, los cuáles quedan expuestos al aire libre, pese a que deben ser cubiertos todos los días y hay personas que se meten a robarlos, pese a que son tóxicos.

Los habitantes de la zona también señalaron que según la página de Transparencia de la SMAOT, el permiso de Cifunsa para operar este sitio venció en febrero del 2020, el cual no aparece que haya sido refrendado, y sin embargo está siendo utilizado.

Otro de los rellenos es el Peñitas, que es el tiradero municipal, que de acuerdo a lo observado, señaló Alejandro Olmos tiene mejor tratamiento que el de Cifunsa, que se supone es de primera; y a unos cuántos metros, se está el sitio de disposición final de la empresa JCB Impulsora Ambiental SA de CV que da tratamiento a residuos de tratamiento especial que en el septiembre del 2012 tuvo un derrame de lixiviados afectando a las parcelas y los habitantes de la comunidad de Valencianita.

Alfredo Olmos dijo tener miedo de que lo mismo suceda en Aldama con el relleno de PASA, pues los lixiviados están programados a colocarse en la parte alta del Rancho El Varal, y de haber un derrame caerían a uno de los tres arroyos que pasan por la zona que es el Arroyo Zarco que ya está contaminado, el arroyo La Coyotera y el Arroyo El Varal que suministran agua a los casi 250 pozos artesanales que la gente de la comunidad tiene en sus casas.

“Ya nos tienen como un basurero, Aldama es una de las tres comunidades más grandes de Irapuato: San Roque, La Calera y Aldama pero hay una diferencia estamos en el corredor industrial nosotros sí pagamos impuestos municipales, pagamos predial, Calera y San Roque no, siempre han sido ejidos y Aldama ha sido pequeña propiedad, y aun pagando impuestos nos tienen aterrados de basura”, señaló Alejandro Olmos.

Permisos ilegales y tráfico de influencias

Los ejidatarios denunciaron que los permisos de cambio de suelo se dieron de forma ilegal, pese a que la zona es un corredor biológico y tiene un uso de suelo agrícola y forestal de restauración, y pese a ello la directora de Ordenamiento Territorial Catalina Razo otorgó las autorizaciones en la que se basó la SMAOT para otorgar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

“Cómo de buenas a primera de un plumazo quitan el corredor biológico, el uso de suelo que otorgaron para las 62 hectáreas lo hicieron como relleno, pero se les olvido que el acceso tiene que tener el mismo uso de suelo, entonces no debieron de haberlo autorizado porque ustedes pregunten y el acceso que le rentaron a J. Socorro León no tiene el cambio de uso de suelo, es una violación total”, señalaron.

Acusaron de haber tráfico de influencias en primer lugar porque el acceso es manejado por Daniel León Morales, ahora director de Mercados de Irapuato, así como se habla de la intervención del ex regidor del Partido Verde Ecologista, Daniel Ruiz Barragán, primo del actual contralor Guillermo Patiño Barragán.

“La comunidad espera que el arquitecto cumpla su palabra, no solo él el Ayuntamiento, pero quien de los síndicos y quién de los regidores han dicho algo al respecto. Se supone que hubo tráfico de influencias, dónde está la investigación, ha investigado a alguien o cómo por ahí se filtró tiene intereses y son funcionarios y debe de haber un responsable por haber dado un uso de suelo en las condiciones que se entregó, por eso decimos, qué intereses tiene el contralor”, denunciaron.

PASA miente

Agregaron que la empresa PASA argumenta que no construirá un relleno sanitario el Rancho El Varal, sino un Centro de Aprovechamiento de Residuos Sólidos (CARS) cuando en el cambio de uso de suelo otorgado por el Municipio habla de un relleno sanitario y en la Manifestación de Impacto Ambiental de la SMAOT basados en los permisos del Municipio no habla que será un centro de reciclaje como ellos lo difunden.

“Seguimos en la pelea ahora ya la empresa dio la cara con la sociedad y a los ricos, no con la gente que va a ser la afectada, aquí las veces que la han dado han buscado la salida antes que la entrada porque han venido a tratar de dar a la gente, tratar de dar dinero a ejidatarios ofrecerle despensa a la comunidad, pero aquí nunca han hecho esa famosa socialización”, puntualizaron.

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LC