Foto: Cristina Muñoz

Jazmín Castro

León.- Hace más de un mes, el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo y el alcalde Héctor López Santillana, anunciaron la compra del Estadio León, pero la operación aún sigue en revisión jurídica.

La regidora del PAN en el Ayuntamiento leonés, Ana María Carpio Mendoza, no ahondó en detalles sobre el análisis que se está realizando, pero adelantó que de contar con toda la documentación para su posible compra, tendría que pasar primero por todas las comisiones edilicias, comenzando por Desarrollo Urbano.

“El alcalde ya había informado que primero se está analizando jurídicamente, tenemos que al pasar este asunto al análisis en comisiones; tenemos que estudiar cómo está el estado de la propiedad, los avalúos y luego ya podremos analizar en comisiones”, expresó.

Carpio Mendoza, resaltó que no cuentan con ningún documento a la mano que les muestre en qué posición pueden colocarse.

“Es una decisión difícil de tomar. Por un lado tenemos una presión ciudadana, aunque los ciudadanos no estén hablando. Una presión de la visión de ciudad y, por otro lado, una presión personal de lo que significaría nuestro voto a favor o en contra”, comentó.

El gobernador Diego Sinhue el día del del anunció sobre la compra de los terrenos del Estadio León. Foto: Cortesía

Fue el pasado 3 de marzo, cuando Rodríguez Vallejo anunció que la administración que encabeza, junto con el municipio de León, adquirirán los terrenos donde se encuentra el recinto dos veces mundialista.

En ese momento, aseguró que las seis hectáreas donde se encuentra el estadio no pueden quedarse en manos de particulares, no obstante, dijo que conjuntarán recursos para realizar la compra de la propiedad en manos de los empresarios Roberto Zermeño Reyes y Héctor González.

Cinco días después, López Santillana indicó que la decisión se pondría a consideración del Ayuntamiento, pues dijo que el objetivo es conformar el polígono León MX con 64 hectáreas de extensión.

Incluso afirmó que es inviable que el reciento deportivo quede en manos de terceros, ya que se corre el riesgo de que se desarrollen actividades que no comulguen con el resto del polígono.