Redacción

Ciudad de México.- “Pudo haber sido ideada por Cantinflas, un cómico que convirtió el gusto mexicano por el circunloquio en una forma de arte absurda”, mencionó la revista The Economist sobre la Consulta Nacional del 1 de agosto

La pregunta sobre la Consulta Nacional decía: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”

La revista británica agregó en su última edición: “Esto es lo que el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere que los mexicanos decidan en un referéndum nacional el 1 de agosto. Descodificado, lo que significa es: ¿debería estar autorizado para orquestar una especie de juicio-espectáculo no oficial sobre sus cinco predecesores más recientes y sus subordinados?”.

The Economist basa su análisis en la idea de que esa pregunta (que “pudo haber sido ideada por Cantinflas”) es de López Obrador.

“¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los ex presidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respectivas gestiones?”.

Pero la mayoría en la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió la que será aplicada este 1 de agosto por el Instituto Nacional Electoral (INE).

AMLO Y THE ECONOMIST

Aunque en esta última edición parte de una idea falsa, la crítica no es distinta a lo que ha dicho en el pasado. La revista se ha expresado abiertamente a favor del liberalismo económico y es, por tanto, antagónica a cualquier política que plantee un Estado de bienestar.

Apenas antes de las elecciones, el 27 de mayo pasado, The Economist, le dedicó la portada para América Latina. Era un grabado en alto contraste, rojo y negro, con AMLO de corbata y viendo al infinito; y soldados, y el logo de Petróleos Mexicanos (Pemex), se trató de una crítica dura.

“En un mundo plagado de populistas autoritarios, el Presidente de México de alguna manera ha escapado del centro de atención. Los liberales condenan furiosamente la erosión de las normas democráticas bajo Viktor Orban de Hungría, Narendra Modi de India y Jair Bolsonaro de Brasil, pero apenas notan a Andrés Manuel López Obrador”, apuntó la revista.

López Obrador calificó de “majadera, grosera y mentirosa” la portada, un día después de que se difundiera, que se sintió “importante”, en tono de broma, porque le dedicó el artículo principal.

“Esta portada majadera, muy grosera, desde luego mentirosa, llamándome ‘El falso Mesías’. ¿Se acuerdan de aquello de ‘El Mesías tropical’? Pues es lo mismo y todavía con falta de ética, llaman a los mexicanos a que no voten por lo que nosotros podemos representar”.

Pero no todos tuvieron la misma reacción que AMLO, grupos simpatizantes adoptaron o intervinieron la portada, cuya ilustración evocan las campañas oficiales del cardenismo y tienen similitudes con el constructivismo ruso o soviético.

Usuarios de redes sociales tomaron esa portada que buscaba exhibir a López Obrador como un autoritario y la usaron para decorar desde camisetas hasta sus carátulas en las cuentas de Twitter y Facebook.

Con información de Sin Embargo