Nayeli García/ Cuca Domínguez

Irapuato.- “No nos hablen bonito, no salgan a tomarse fotos con nosotros, los resultados los medimos con las personas desaparecidas que regresan a casa”, fue el llamado que hicieron integrantes de colectivos de desaparecidos, quiénes rechazaron la cifra oficial de desaparecidos, pues existen víctimas con miedo a denunciar.

La Comisión Nacional de Búsqueda señala que en Guanajuato hay 2 mil 592 personas desaparecidas, cifra oficial que para Bibiana, líder del colectivo ‘Hasta Encontrarte’ no es real, pues compartió que ha platicado con víctimas de desaparición que no han denunciado por miedo a que la gente que se llevó a sus familiares regresen por ellos, pero también porque en las fiscalías en lugar de ayudar re victimizan, por lo que el número real de desaparecidos nunca, dijo, se va a saber.

Este 30 de agosto, Día Internacional de Víctimas de Desaparición Forzada, integrantes de cuatro colectivos, que buscan a por lo menos 260 personas, salieron a las calles de Irapuato para hacer un llamado a la ciudadanía para no dejar de visualizar el problema de personas desaparecidas y a pedir a las autoridades hacer su trabajo y dar resultados reales.

“Ya no nos den promesas, no nos hablen bonito, no salgan a tomarse fotos con nosotras, los resultados los medimos con las personas desaparecidas que vuelven con nosotros. No más fosas clandestinas, no más barbarie, no más asesinatos, estamos cansados, queremos la tranquilidad de Guanajuato”, reclamaron.

Con las fotografías de sus familiares desaparecidos en mano, una veladora y un recuerdo de ellos, el colectivo marchó del Parque Irekua hasta la Presidencia Municipal en donde, en todo momento, fueron acompañados por policías municipales.

“Estamos conmemorando un día que no debería de [tener] por qué existir, un día que no nos dieron a elegir, un día en que nos quitaron lo que más queríamos”, señalaron entre lágrimas y oraciones por sus desaparecidos. Fotos: Eduardo Ortega

Los familiares de colectivos pidieron a la ciudadanía no ser indiferente y señalaron que estas marchas son para que la justicia llegue pronto y un día nadie tenga que formar parte de un colectivo y aquellas personas que aún no son alcanzados por la violencia no sufran lo que ellas cuando llegaron a una fiscalía en donde en lugar de ayudarlos, se rieron de ellos y culparon a sus familiares de ser delincuentes, cuando también gente inocente está siendo desaparecida.

“Estamos aquí hasta que la dignidad se haga costumbre, estamos aquí hasta que las víctimas no necesiten pertenecer a un colectivo, porque esto no son partidos políticos y no es saber qué colectivo es mejor que otro, es para que las cosas mejoren en general en el estado de Guanajuato y no haya necesidad de poner una denuncia por desaparecidos. Estamos aquí por amor, a nosotros no nos dieron a elegir si queríamos que nos desaparecerán a nuestro familiar, un día despertamos y vimos que ya no estaban”, señalaron.

Nada los detendrá en Salamanca

“Soy Maribel, busco a mis hijos Julio César y Oscar García Barrón, hombres armados se los llevaron de una vulcanizadora en la comunidad de Cerro Gordo, el 23 de agosto del 2016″, dijo con voz fuerte una mujer que pedía no claudicar y seguir buscando a sus familiares durante la conmemoración del Día Internacional de las víctimas de desapariciones forzadas que en Salamanca comenzó con una misa. 

 Los integrantes del Colectivo Salmantinos Unidos Buscando Desaparecidos, que conformó Alma Lilia Martínez, primero escucharon misa en el santuario diocesano del Señor del Hospital, ahí el sacerdote Roberto Pablo, lamentó que se estigmatice a los desaparecidos o asesinados, porque la gente sin saber los señala por estar seguramente estar involucrados en situaciones turbias. 

 El sacerdote recordó que hace cuatro años asesinaron a su papá cuando estaba trabajando y aunque la gente lo señaló, su único delito fue ser un hombre trabajador como los de antes: “Al principio quería claudicar, pero me fortalecí” dijo y aseguró que ahora hasta ha pedido por los responsables de su asesinato.

 Al término de la celebración eucarística cerca de un centenar de personas, portando sudaderas blancas con la leyenda “[email protected] Salamanca” y “Colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos”, se reunieron al frente de la presidencia municipal donde colocaron las fotos de cada uno de los 40 desaparecidos, 30 hombres y 10 mujeres, cuyos familiares conforman este colectivo.

 Enseguida se reunieron con la tanatóloga Karina, la que además de ayudarles a sobrellevar la situación que enfrentan, les pidió no sentirse culpables y mantenerse en apoyo constante a través de esta agrupación que nació y está creciendo con la intención solo de encontrar a los desaparecidos.

Buscan ser escuchados por la nueva administración

 Alma Lilia Martínez, quien perdió a su hijo Daryl desde hace 3 años, dijo que este colectivo inicia una segunda etapa, que se buscará a la nueva administración municipal, “queremos ser escuchados que se atienda este tema porque no somos 40, son  muchas las personas que están desaparecidas y si ellos nos atienden no tendremos que andar viendo otras caras, por ejemplo con la Fiscalía que nos dicen que tienen mucho trabajo

“Nos hemos dado cuenta que Salamanca es un municipio de alto riesgo, no están saboteando nuestras búsquedas; pero no cederemos y regresaremos a buscar en los sitios que fuimos porque la gente que nos está dando información exacta y volveremos a buscar”, aseguró.

María de Jesús Moreno Martínez llegó desde el municipio de Cortazar para sumarse a este colectivo, narró que busca a su hijo Víctor Manuel García Navarro que desapareció el 18 de julio de 2018, cuando hombres armados se lo llevaron junto a su padre, a este último lo encontraron sin vida  el 27 de julio, en la comunidad de Victoria de Cortazar.

 Contó que, más tarde, el 30 de septiembre del 2018, asesinaron a otro de sus hijos mayores. “Ha sido pena tras pena que no me deja vivir, pero no pierdo la fe, aunque le pido a Dios que me guíe para que me entregue a mi hijo vivo o muerto; a veces también quisiera morir porque eso me hará estar cerca de ellos, pero el nieto que me dejó el hijo que busco me hace seguir adelante”.

La hermana de Roberto Carlos Guillén Razo, lo busca luego de que desapareció el 25 de noviembre de año 2010 y a la fecha no saben nada de él, incluso su mamá falleció a los 3 meses, por la tristeza de no saber nada de su hijo.

Cada una de las historias de madres, hermanas, esposas e hijas que buscan a sus desaparecidos ejemplifica la dura realidad que se vive en el estado.

Finalmente en señal de respeto y compromiso de seguir en la búsqueda soltaron globos blancos para recordar que nada, ni nadie las detendrá hasta encontrarlos.

LC