Óscar Jiménez

Irapuato.- Históricamente, en Irapuato se acostumbró el repetir un dicho simple pero resonante: “Con Dios y con la Trinca”. Esto va desde lo religioso hasta lo deportivo. Hasta que hoy, no hay Trinca… y ni siquiera, ‘mano divina’.

A lo largo de los años, el futbol de Irapuato se ha caracterizado por cimbrarse; ha ocurrido en distintas ocasiones y mediante distintas vías; por ventas de franquicia, desafiliaciones, problemáticas con el manejo del estadio, pérdidas de división, entre otras.

También lee: Alcalde acusa ‘intereses y pleitos’ tras negativa de la FMF al Club Irapuato

Se rompen 110 años de historia

Habría que remontarse hasta el 15 de febrero de 1911 para entender el primer ‘vistazo’ de la disciplina del futbol en Irapuato. Fue entonces, cuando una de las plazas más futboleras del país tuvo sus primeros esbozos, con un equipo amateur que resultó campeonísimo y que, en 1950, se convirtió en fundador de la Segunda División Profesional.

Ahí comenzaría la aventura de Irapuato en el profesionalismo, que crecería como la espuma durante los primeros años. En la temporada de 1953-1954 lograrían su primer ascenso al vencer al equipo de Zamora, en 1985 lograrían el segundo ante Pachuca y en el 2000 un tercero al derrotar a Cruz Azul Hidalgo. En todas las ocasiones, Irapuato no pudo mantenerse por mucho tiempo en la división estelar del futbol mexicano.

Una de las que más se recuerdan es la final de 2003 con el Clásico del Bajío entre León e Irapuato, donde fue invadido el Estadio Sergio León Chávez “por unos mafiosos”, como recuerda el cronista municipal de Irapuato, José Luis Chávez. Aun así, la Trinca ganaría aquel derecho de ascenso.

“Se persignan y dicen que ‘Con Dios y con la Trinca’. Los domingos futboleros eran especiales, y ahora, con la disputa en la Liga Premier, a pesar de ser prácticamente una segunda o tercera división, había prácticamente llenos. Eso habla de una afición que tiene cariño por sus colores”.

“Han sido altas, bajas, traiciones, ventas del club, e incluso, fue desafiliado en su momento con Querétaro por asuntos no muy claros de dinero. Llegó a venderse la franquicia a Veracruz, y ha sufrido con lo que no tienes idea”, reconoce José Luis Chávez, que rememora el impacto de la franquicia en el ámbito no solamente deportivo, sino también social y económico.

No te pierdas: Amenazan aficionados a la FMF por el Club Irapuato

Piezas de historia y un fuerte daño

La franquicia de Irapuato, ha sido respaldada a lo largo de la historia por una infinidad de directivas. Unas más sobresalientes que otras. Entre los nombres que se han quedado para la posteridad están el de Sergio León Chávez (el estadio lleva su nombre en su honor), Fernando Barba, Pepín Vanzzini, Leonel de la Rocha y Antonio Muñoz Telles.

Mientras tanto, el estadio Sergio León Chávez, que actualmente cuenta con aforo para más de 30 mil personas, recientemente fue remodelado con pintura, colocación de butacas, entre otros detalles, también se conserva como parte importante de la historia al ser testigo de los mundiales, juvenil de 1983 así como el mundial mayor varonil de la FIFA en 1986. El inmueble fue inaugurado, oficialmente, en marzo de 1969.

“No creo que exista en todo el país, una afición más castigada que la de Irapuato. Siempre surge algo que les impide soñar con futbol (…) 5 de julio de 2021, el día en el que murió el futbol en Irapuato. El último clavo. Deseo de corazón que algún día reviva o que alguien quiera/pueda revivirlo. Lo veo difícil”, compartió Carlos Guerrero, cronista deportivo oriundo de la ciudad.

Finalmente, José Luis Chávez concuerda en que la decisión, tomada recientemente por la Federación Mexicana de Futbol, de no permitir el ascenso de la Trinca a la categoría de plata del futbol mexicano es una “Nueva puñalada que le clava la Federación, por los motivos que hayan sido, para la afición y en el aspecto social, deportivo y económico, es un fuerte daño el que se le provoca a la ciudad, porque el futbol mueve masas (…) Somos un pueblo altamente religioso, y el lema que se adoptó es ‘Con Dios y con la Trinca’”.