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Nayeli García

Irapuato.- La suspensión de clases presenciales ha expuesto a los niños a ser captados por la delincuencia y el crimen organizado, situación que señaló el obispo Enrique Díaz Díaz como uno de los factores que pudiera llevar a que los adolescentes sean atraídos por redes de criminales.

“Se ven con mucha preocupación actos de violencia y de violencia con los menores. Con las autoridades educativas, comentábamos un poco esta situación, que muchos niños han dejado la escuela y han sido captados por el crimen o tienen más tiempo para estar en esos ambientes. Como no están haciendo nada, no están en la escuela y están más propensos a que el crimen los vaya jalando, es una preocupación muy grande”, lamentó el religioso.

En lo que va de este 2021, en Irapuato se ha dado a conocer el homicidio de dos menores de edad, una de las víctimas fue una adolescente de 14 años que fue secuestrada el año pasado en el Barrio de Santa Anita y fue encontrada en enero, sin vida, junto con sus acompañantes.

La otra víctima se trató de un niño de siete años, quien fue una víctima colateral cuando sujetos armados atacaron a un grupo de personas en la colonia Luis Ernesto González, en donde él también se encontraba.

“Cuántos niños han sido secuestrados, cuántos niños han sido jalados, cuántos niños han sido asesinados y cuántos están metidos en estas redes… Algunas víctimas inocentes, algunos que los engañan y los hacen víctimas de estos peligros. Preocupa mucho la violencia y tenemos que seguir trabajando en ese sentido como Iglesia”, señaló el obispo.

Aunque las autoridades estatales y las cifras marcan una tendencia a la baja de la violencia, el obispo Enrique Díaz dijo que no se percibe y la gente no puede andar con libertad. Pero, enfatizó, preocupa también que la gente ya lo ve con indiferencia y apatía, “en donde se habla que ya mataron a uno aquí y otro allá”.

ndr