El ‘chinito’ no logró cumplir sus sueños

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El pequeño Josué Oropeza Herrera murió tras caer accidentalmente al Río Silao, hoy sus familiares lo velaron en su hogar; autoridades municipales ofrecieron apoyo 

Lorena Ramírez

IRAPUATO, Gto.- El sueño de formar parte del Club Guadalajara de la primera división profesional, sucumbió la tarde del martes para Christian Josué Oropeza Herrera, el menor de 12 años falleció de manera trágica en el Río Silao, tras caer de manera accidental.

Familiares del menor realizaron los servicios fúnebres del menor, los restos del joven futbolistas que desde hace un año formaba parte de las fuerzas Básicas del Club Monterrey como portero, acompañaron a familiares y amigos del menor en la Colonia Playa Azul.

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Además del futbol, Josué como era llamado por sus conocidos, era amante de las motocicletas de pista, su hermana Alicia Oropeza; comentó a periódico correo que el gran sueño de Josué era trabajar para comprarse dos motocicletas, viajar para formar parte de las Chivas del Guadalajara y sacar adelante a su madre.

El pequeño Josué, era el menor de tres hermanos, de manera sorpresiva perdió la vida de manera inesperada, no sin antes despedirse en diversas ocasiones de sus familiares, su hermana recordó que la mañana del martes, Josué se despidió de ella al salir de su casa, más tarde se reunieron en casa de una de su abuela.

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Minutos antes de salir con familiares a tirar escombro en las inmediaciones del fraccionamiento Colinas del Rio, nuevamente se despidió, diciéndole que más tarde regresaría, sin imaginarse que esta sería la última vez en que el ‘chinito’, como era conocido, seria visto.

“A él le gustaba trabajar, a todo le hacía para ayudarse y ayudar a mi mamá, a todo le entraba, su sueño era trabajar para sacarla de trabajar, su sueño era comprase una moto de pista para salir a pasear, jugar futbol y ser profesional. Él era muy humilde, deseaba ganar dinero para dárselo a mi madre  y al prójimo”, comentó

Familiares recordaron que el menor de la familia Oropeza Herrera no dudo nunca en deshacerse de su dinero para ofrecerlo a personas que deambulaban por la calle en busca de comida o algún apoyo para subsistir, de acuerdo a conocidos, el pequeño Josué era de espíritu libre, sociable aunque de carácter fuerte.

Una palabra característica de Josué era ¿Cómo?, su hermana Alicia, recordó que era una pregunta muy frecuente pues debido a su interactividad, en ocasiones ponía poca atención, no obstante era una personas responsable que acudía a tiempo a sus entrenamientos y cumplía a cabalidad con sus obligaciones.

Los restos de Josué fueron velados en casa de una de sus abuelas, según se informó sus restos serian incinerados y el gobierno Local ofreció apoyo en el pago de los gastos funerarios del menor.

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