Agencias

 Londres.- El nuevo campeón de Europa será británico. Ayer el Chelsea se impuso por 2-0 al Real Madrid en la semifinal de vuelta de Champions League y competirá con el Mánchester City por la ‘orejona’ el próximo 29 de mayo.

El choque arrancó con la sorprendente demarcación de Vinícius, que se colocó de carrilero derecho. Zidane intentó llevar la iniciativa desde la colocación de su equipo en el campo, pero el Chelsea no tuvo problema en dejarle el balón al Madrid para esperar su opción en cualquier error.

Le costaba al Madrid ser profundo y las pérdidas de balón se convertían en décimas de segundo en ocasiones claras para los blues.

Una ocasión de Benzema parecía hacer reaccionar al equipo visitante, pero inmediatamente después el Chelsea se adelantó con un remate de Werner a placer tras una vaselina de Havertz que se estrelló contra el larguero.

En la segunda parte el Chelsea siguió al mando de la eliminatoria, tanto en el resultado como en el juego. Solidez atrás y peligro arriba con un remate de Havertz al larguero y otras dos ocasiones muy claras de Mount y del propio ex jugador del Leverkusen.

Con el paso de los minutos el Madrid fue arriesgando cada vez más, y eso le hizo vivir al filo del precipicio. El cansancio acumulado del equipo blanco no le permitía atacar con la brillantez de otros días y el Chelsea acabó rematando la faena con un gol de Mount que premia la insistencia del club londinense con un billete para soñar con coronarse en Estambul.

LC