María Espino

Guanajuato.- El joven salmantino José Daniel Salceda Velasco, acompañado de sus inseparables guitarras, se presentó con éxito rotundo en la Ex Hacienda San Gabriel de Barrera, en Guanajuato capital, donde presentó el concierto de cuerdas con una pieza de Rodrigo Neftalí, ‘Hermes y Apolo’, en la que recrea sonoramente el mito del origen de la lira.

El músico guanajuatense, originario de la ciudad de Salamanca, por vez primera llegó al Festival Internacional Cervantino (FIC) para ser parte de la Edición 49, donde logró cautivar al público con su genial, sutil y sensible manera de tocar la guitarra.

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Los espectadores se mantuvieron a la expectativa de cada melodía que sus dedos lograban alcanzar en cada cuerda de la guitarra, que además fueron acompañadas con algunos versos de poesía en la voz de Fernando Ponce.

Foto: María Espino

Sorpresa para el público fue que, por primera ocasión, José Daniel Salceda interpretó la última pieza de este concierto a dúo con su mentor Rodrigo Neftalí, quien es considerado por el joven músico como un gran amigo y guía.

Con tan solo 23 años, este joven talento guanajuatense ha recorrido varios países, lo que le ha valido para ser merecedor de premios como el Premio Estatal de la Juventud de Guanajuato, el Premio Raúl Sánchez Clagget de Uruguay y el Premio Especial Heinz Irmler, del John Duarte International Guitar Festival de Austria.

La historia

“Dentro de la mitología griega, Hermes es conocido como el dios mensajero y protector de los ladrones. Un día le robó al dios Apolo su ganado, sacrificó una parte del rebaño y con sus tripas y el caparazón de una tortuga creó la lira. Apolo, como dios de la luz, no tardó en descubrir a Hermes y lo llevó ante Zeus para enfrentarlo a un juicio. El rey del Olimpo le exigió que regresara el resto de los animales a Apolo.

Cuando fueron a la cueva en donde escondía al ganado, Apolo vio la lira y, quedando fascinado con ella, decidió negociarla con Hermes. Apolo le dio todo su ganado, además del don de adivinar, a cambio del preciado instrumento. Luego de esta disputa, Apolo y Hermes se convirtieron en grandes amigos forjando la dualidad entre la verdad y la mentira”.  

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