Cerraron el templo, pero celayenses colocaron altares a la Virgen de Guadalupe en sus casas

Luz Zárate
Celaya.-
Luego de que las autoridades eclesiásticas ordenaron cerrar el Templo del Barrio de Tierras Negras a fin de que no hubiera aglomeraciones y la gente no acudiera a festejar a la Virgen de Guadalupe, como se hace cada 12 de enero, vecinos de la calle Jiménez y Santos Degollado sí colocaron altares dedicados a su patrona.

Los altares a la Virgen de Guadalupe fueron instalados en el interior de las casas, a donde llegaban vecinos del barrio e incluso de otras colonias para elevar una oración y así festejar que hace 157 años se erigió el templo y con ello llegó la imagen guadalupana.

La intención de velar a la Virgen de Guadalupe fue para que no pasara desapercibida la fecha y aunque no se realizó la gran fiesta que se hace cada año y a la que llegan centenas de personas, peregrinaciones y danzas ceremoniales, hubo vecinos que optaron por realizar oraciones y un pequeño festejo en sus hogares.

Aunque también hubo quienes no estuvieron de acuerdo con que el sacerdote Arturo Valle, quien es rector del templo y ordenó cerrar la capilla para que así no hubiera aglomeraciones de personas y evitar contagios de coronavirus Covid-19.

“Quedamos de acuerdo con el padre en que se iba a cerrar el templo para que no llegara tanta gente como cada año, pero el festejo a la Virgen es toda una tradición aquí en el barrio, así que le dijimos que él manda de la puerta del templo para adentro y nosotros acá íbamos a velar a nuestra virgencita”, dijo Javier Rosas.

Fueron seis los altares abiertos al público en el Barrio de Tierras Negras, pero también hubo quienes colocaron el suyo en el interior de sus hogares.

Este año la petición principal de los vecinos es que haya seguridad, salud y que libre a todos los habitantes de Celaya del coronavirus Covid-19.

Los vecinos lamentaron que justo el Covid-19 le arrebató la vida al ex Rector del templo, el sacerdote Rogelio Segundo, quien murió en septiembre pasado a causa de esta enfermedad. El clérigo fue muy querido por los habitantes debido a las labores altruistas que realizaba en la comunidad, siempre impulsó actividades culturales, talleres familiares y fue un gran promotor de las fiestas del barrio, de la Virgen de Guadalupe y creó el Festival de la Gordita –platillo que según los lugareños, la receta les fue dada por la Virgen María a fin de que se pudiera realizar el festejo de inauguración de la capilla el 12 de enero de 1864-. 

A 175 años de inauguración del templo y llegada de la imagen de la Virgen de Guadalupe a este barrio, que es de los más emblemáticos y tradicionales de Celaya, algunos de sus habitantes festejaron en privado y otros ofrecieron comida y rezos, además de los tradicionales tronidos de cohetes que acostumbran detonar en estas celebraciones.

MD