Fernando Velázquezz

León.- El primer año de operaciones del Centro de Conciliación Laboral del Estado de Guanajuato, que tendrá sedes en León, Irapuato, Celaya y en la capital, costará alrededor de 252 millones de pesos, y se prevé que en julio sea definido quién será su director.

Así lo dio a conocer la secretaria de Gobierno, Libia Dennise García Muñoz Ledo, en una conferencia virtual que dio ante empresarios de la Coparmex y del Consejo Coordinador Empresarial de León.

Explicó que este Centro, junto con sus delegaciones regionales, comenzarán a funcionar el 1 de octubre, de forma simultánea con los tribunales laborales, y uno de los retos es que en el nuevo sistema de justicia laboral no se repliquen las irregularidades que había en las juntas locales de conciliación y arbitraje.

“No queríamos que este cambio que se está dando ahora fuera un traer de manera integral lo que pasa hoy día en las juntas para ahora convertirlo con un cambio de nombre en un centro de conciliación laboral, lo que queríamos era realmente profesionalizar la función de la conciliación y erradicar cualquier situación irregular, cualquier acto de corrupción, a efecto de que el Centro de Conciliación nazca completamente sano”, dijo.

Libia García indicó que el objetivo central de estos centros es lograr, de forma profesional y efectiva, la conciliación de entre el 80 y 90 por ciento de los conflictos laborales, para así reducir la saturación de los tribunales en esta materia.

Además, apuntó que el reto es que el nuevo sistema de justicia laboral sea más equilibrado, y no se incline siempre hacia el trabajador, en ocasiones sin que haya sustento para ello.

“Durante mucho tiempo, ha habido una inclinación, justo por la conquista de los derechos de los trabajadores, pero que ha convertido a nuestro sistema laboral en un sistema que no genera justicia porque al final de cuentas hay una inclinación muy clara, que a lo mejor de origen pudo haber sido legítima, pero que hoy en día es una herramienta también para incluso terminar con fuentes de empleo, hay empresas que han quebrado justamente por conflictos laborales”, dijo.

Añadió que en aquellos conflictos laborales en los que estén inmiscuidos temas como discriminación, acoso o violencia, y en general aquellos en donde se haya atentado contra los derechos humanos del trabajador, no podrán ingresar a un proceso de conciliación.

EZM