Roberto López

San Miguel de Allende.- De las ocho viviendas que dejó intestadas la norteamericana Carmen Beckmann, tres están en la condición de inmueble catalogado; una de ellas hoy se usa como tienda de artesanías; el resto de las casas son más pequeñas y hay una que, incluso, se encuentra en abandono.  

La casa que desató el tema, ubicada en Hernández Macías número 105, esquina con Pila Seca, está señalada el Instituto Nacional de Antropología e Historia como un inmueble catalogado.  

De acuerdo al Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales, que depende de la Secretaría de la Función Pública, un inmueble catalogado es todo aquel que, mediante un proceso técnico administrativo haciendo la identificación, ubicación y cuantificación de edificaciones representativas con carácter histórico, cultural, social, político o religioso, forman parte de la identidad del país, una ciudad, población o barrio. 

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 Es decir, que estas viviendas forman parte de la identidad de San Miguel de Allende por su carácter histórico. Las otras viviendas que pertenecieron a Carmen Beckmann y se encuentran en esta categoría, son la ubicada en Umarán 12, que hoy se usa como tienda de artesanías denominada Artlalli; y la última es justamente donde nació el sanmiguelense Ignacio Ramírez ‘El Nigromante’, en Umarán 38. 

 Esta es la única vivienda que actualmente está bajo resguardo de la Universidad de Guanajuato y aunque ahí se planea hacer un centro cultural en honor al escritor, hoy se encuentra cerrada porque la están arreglando. La última vez que se usó fue el martes 22 de junio, para hacer un breve homenaje al natalicio del Nigromante. 

 Tres viviendas más se encuentran en Hernández Macías. La ubicada en el número 117 es la más grande después de la que se encuentra en el número 105; también es una esquina y hoy alberga una cafetería & brunch con el nombre de ‘Amapola’. 

 La ubicada en el número 113 es una vivienda más pequeña a la que se le nota que no le han dado mantenimiento. Los vecinos dijeron desconocer si alguien la habita. 

 La otra está en el 112, en mejores condiciones que la anterior y al parecer se renta como vivienda de fin de semana en una plataforma web. 

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 En la calle Barranca número 8 está otra vivienda que era propiedad de Beckmann, una casa más bien simple, pero que se nota estar habitada. 

 La última es la propiedad localizada en Quebrada 38, la que en peores condiciones se encuentra. No tiene techo y a pesar de que está cerrada, es visible desde afuera que sólo hay maleza y basura. 

 Todas éstas deberían formar parte de los bienes de la Universidad de Guanajuato, tras la muerte de su dueña, quien no las heredó a nadie. La UG solamente tiene una de ellas. 

La denuncia

Correo publicó que acuerdo a integrantes del Frente Amplio Cívico Sanmiguelense, la norteamericana Carmen Beckmann, no dejó solamente una propiedad, sino que dejó intestadas  8 viviendas que debieron pasar a formar parte de los bienes de la Universidad de Guanajuato. Acusan directamente a un abogado local como el iniciador de las corruptelas para beneficiarse con las casas. 

La UG reconoció que hubo indicios de que se trató de un acto de corrupción, y que por ende ordenó abrir una investigación contra su exapoderada, María Isabel Rodríguez Aguilera, quien fue la que cedió la propiedad a Gloria Espinoza Briseño, la mujer que se encargó de cuidar una norteamericana dueña de la casona –que murió sin haber hecho su testamento—, solo porque ella aseguró que era deseo de su expatrona heredarle todos sus bienes.

LC