María Espino

Guanajuato.- Ciento de personas entre capitalinos y turistas arribaron al centro histórico de la ciudad de Guanajuato; muchos a visitar los Siete Templos como parte de las actividades de Semana Santa y muchos más simplemente a divertirse, pasar un buen rato, descansar en alguna banca o comer en alguno de los puestos callejeros que se instalaron en plazas públicas.

A lo largo de todo el Jueves Santo se apreció gente entrar y salir de los distintos templos que se ubican en el primer cuadro de la ciudad de Guanajuato, además de recorrer las principales calles del centro histórico. Mientras a muchos se les veía portar el cubreboca, otros no lo llevaban, destacando que absolutamente nadie de la gente que abarrotó plazas, jardines y negocios se acordó de mantener sana distancia.

Los puestos de alimentos y diversos objetos que fueron autorizados por Gobierno municipal se instalaron algunos en calle  Manuel Doblado, otros en plaza del Baratillo, Plazuela frente al templo la Compañía de Jesús Oratorio de San Felipe Neri, zonas en donde se apreció a varias perdonas detenerse a consumir alimentos.

La Plaza de Los Ángeles, sobre Avenida Juárez, también lució abarrotada con puestos de alimentos y con aglomeración de personas que ahí llegaron a comer mientras mucha gente esquivaba los negocios para poder cruzar la zona sin bajarse al arroyo vehicular ya que los locales de comida invadieron totalmente la zona peatonal, área que también fue inundada con humo y olores de distintos tipos de comida que se entremezclaba.

Las inmediaciones de la Plaza de la paz se apreciaron con bastante gente de todas las edades, lo mismo que calle Sopeña, calle del Truco, Jardín Unión, accesos en donde la gente caminaba de un lado a otro propiciando montones de gente.

Y qué decir de las estudiantinas que en sus recorridos llevaban grupos de más de 60 personas que a su paso se amontonaban con otros grupos que se encontraban por la zona.

Para algunos ciudadanos el hecho de que las autoridades municipales hayan autorizado instalar comercios en la vía pública estuvo bien para que los comerciante se ayuden un poco; sin embargo para muchos otros la decisión no fue la más acertada y menos considerando que se sigue padeciendo los estragos de la pandemia ocasionada por el Covid-19 y así mientras unos se cuidan y no salen de sus casas, otros salen a divertirse y ser parte de las tradiciones.

EZM