Agencias

Ciudad de México.- Con su imponente victoria de anoche, Saúl Álvarez (56-1-2, 38 KO’s) se pone a una victoria de convertirse en el primer mexicano campeón absoluto de las 168 libras. El ‘Canelo’ noqueó en ocho rounds a Billy Joe Saunders (30-1, 14 KO’s), quien conoció la derrota en los puños del tapatío y le cedió el cetro supermediano de la Organización Mundial de Boxeo, el cual unió a los del Consejo Mundial (CMB) y la Asociación Mundial (AMB).

Sólo le falta el de la Federación Internacional (FIB), en poder del estadounidense Caleb Plant, a quien seguramente enfrentará en el próximo mes de septiembre, en Las Vegas.

Desde el primer round, Saunders comprobó que lo que se dice de ‘Canelo’ no es mentira: su poder de puños cimbra a cualquiera, aunque su boca y orgullo le impidieron cambiar la estrategia, por lo que entró al terreno que Saúl tanto quería.

Fue hasta el cuarto capítulo cuando el europeo replegó un poco, pero el dominio del mexicano ya era absoluto. Un upper de derecha casi hizo que Billy Joe conociera la lona.

Después de los primeros seis episodios, el hombre que anoche perdió el invicto lució muy fatigado, con la simple intención de no ser noqueado. Quiso entrar al intercambio de golpes con alguien que tiene trinitrotolueno en los puños y resultó bastante lastimado. Grave error.

Para el octavo, ya no salió al cuadrilátero. Su boca fue más grande que su boxeo y es una víctima más en la larga lista que ya tiene el tapatío.

“No es lo mismo llamar al león, que verlo venir (…) Como lo dije, la pelea se iba a empezar a desarrollar a partir del round ocho y así fue. La verdad es que lo sabía”, declaró Álvarez tras la pelea que reunió a a 73 mil 126 espectadores, lo que implanta una nueva marca para una función de boxeo bajo techo en Estados Unidos. Esta marca supera por mucho a los 63 mil 352 que congregaron Muhammad Ali y Leon Spinks, en el Superdomo de Nueva Orleans, en 1978.