Las diversas posturas sobre la autorización ganaron una posición sobresaliente, cual reguero de pólvora, porque las vacunas contra el Covid-19 se han instalado en el ánimo de la sociedad como la “única esperanza para la sobrevivencia”; apilando también los errores de las autoridades y la ciudadanía, como partes de un pasado inmediato por superar. Lo político entonces, resultó dentro del marco electoral y en un escenario superior de la pandemia, una motivación, pero esa salida apenas está en las mesas de trabajo, luego de las negociaciones.

Este lunes los guanajuatenses cumplen un mes de transitar con luz roja del semáforo epidemiológico estatal, en una pandemia que hasta este sábado había cobrado 7 mil 386 vidas y contagiado a más de 102 mil 589. Sin embargo, se puede inferir que el semáforo no cumplió con sus objetivos ni las metas porque los números que diariamente entrega la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG), perfilaba alzas constantes en decesos, contagios y hospitalizaciones. Lo fundamental: las medidas aplicadas por la autoridad estatal no han logrado contener el avance de la COVID-19, ni apoyar a la reactivación económica como “esperaba” el Comité Estatal para la Seguridad en Salud.

En este escenario, cuando están emergiendo más conflictos porque las autoridades “ceden terreno”, cuando no readaptan nuevos centros de atención de los contagiados, como más hospitales especiales, y tienden a expulsar pacientes para ser atendidos por sus familiares en sus casas con “recetas” que indican aplicación de medicamentos y oxígeno (O2) que escasean, el “viacrucis” obtiene filos que calan hondo debido a las carencias.

En tanto autoridades del estado y de los municipios, buscan respuestas al problema de atención de los enfermos con el coronavirus en sus domicilios, el gobierno de la República determinó a petición de algunos mandatarios estatales y empresarios, autorizarles la adquisición de las vacunas. A los representantes de las entidades incluso la distribución y aplicación de biológicos que adquieran en el mercado; y a la Iniciativa Privada (IP), AMLO explicó, para no se vaya a mal interpretar que hay empresas que quieren comprar y no se les permite, porque el gobierno ejerce un monopolio

Con este nuevo compromiso adquirido por gobernadores de la Alianza Federalista donde se hace política partidaria, el panista de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez, seguramente ya había concebido “qué hacer” con su gabinete legal, teniendo al frente a  su secretario de Salud, Daniel Díaz Martínez, sin soslayar al secretario de Administración y Finanzas, Héctor Salgado Banda, a fin de que informen con cuánto dinero cuenta el estado de Guanajuato para la puja en el mercado internacional de los medicamentos y para cuántas dosis alcanza, pendiendo de las marcas.

Frente a la adversidad y con la autorización, los gobernadores de los partidos de oposición al presidente Andrés Manuel López Obrador de Morena, consiguieron el boleto, “costoso”, por cierto, para enfrentar el proceso electoral 2020-2021 que renovará la Cámara de Diputados de la Unión, Congresos Locales, Ayuntamientos y 15 gubernaturas. Se podría indicar en ese rubro los “cartones se emparejaron”.

Este panorama delinea un nuevo rostro en la lucha por los poderes en el territorio mexicano frente al grave problema de la pandemia. Las necesidades generadas por el coronavirus han posibilitado el “intento” de búsqueda de solución conjunta de la vacuna. Un esfuerzo de Federación y los estados, con apoyo del sector privado, que consideró positivo romper el monopolio federal en la compra de vacunas a fin de reducir tiempo de inmunización.

Aunque en su respuesta la Alianza Federalista vehiculizó el “éxito” por la posibilidad de aplicar también el biológico; aceptaron compartir una responsabilidad con la pretensión de conseguir parte del crédito por la  solución de la pandemia.

La decena de mandatarios opositores, que no esperaban la entrega de la licencia de compra, aclararon que están llegando tarde a esa puja por los fármacos, por lo cual cosificaron esa medida presidencial como un engaño porque “será muy difícil” conseguir el biológico.

Adelantaron en su exposición que “les han dicho que, si hay, será para finales del presente año o a principios del 2022. La representación de  gobernadores panista, la GOAN, a través de su interlocutor, el mandatario yucateco, Mauricio Vila Dosal, se exteriorizó como harán las compras: integrarán un pull con el total de dosis que pueden negociar para tener “una fuerza de adquisición más grande”.

Comentaron que la decisión de Palacio Nacional no basta porque se requiere desregular las trabas legales. Mientras, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, comunicó que analiza adquirir las dosis hasta marzo cuando haya una mayor producción. El tema, dilucidó es la disponibilidad de las vacunas y las autorizadas, no solamente por la Cofepris, sino en otros países. En lo particular el guanajuatense Diego Sinhue Rodríguez, celebró la decisión de López Obrador y de inmediato escribió: “estoy con mi equipo para explorar todas las opciones de adquirir a la brevedad posible la vacuna para las y los guanajuatenses”.

Las diversas posturas sobre la autorización ganaron una posición sobresaliente, cual reguero de pólvora, porque las vacunas contra el Covid-19 se han instalado en el ánimo de la sociedad como la “única esperanza para la sobrevivencia”; apilando también los errores de las autoridades y la ciudadanía, como partes de un pasado inmediato por superar. Lo político entonces, resultó dentro del marco electoral y en un escenario superior de la pandemia, una motivación, pero esa salida apenas está en las mesas de trabajo, luego de las negociaciones.

En la realidad quedan muchísimas actividades por atender con el fin de superar las contingencias –efectos de la enfermedad- para salvar vidas; sin olvidar el semáforo en rojo. Hay que recordar que después de los primeros días del retorno al color que significa el “altísimo riesgo”, el 30 de diciembre, el estado de Guanajuato, rebasó los mil pacientes en un solo día, siendo ese el que más atendieron a los contagiados, y con 749 hospitalizados.

Para el anuncio del rojo, el doctor Díaz Martínez, precisamente el 24 de diciembre, asentó que era una acción absolutamente necesaria para detener la cadena de los contagios. Un mes después, seguimos en rojo, pues no se cumplió con el descenso de los contagios y las muertes, como tampoco se cumplió con la reducción del aforo en las actividades económicas por parte de la sociedad. La simulación fue palpable, pues.

Al calce.

En enero de 2019, el gobernador, Diego Sinhue Rodríguez, durante la crisis por la falta de gasolinas, salió al estado de Texas de la Unión Americana a comprarla. Una experiencia que deberá de revisar el mandatario guanajuatense para superar los trances emotivos puesto que la urgencia consiste en auxiliar a sus representados poniendo para el Plan General de Rescate, los recursos suficientes.